La fría reacción de Alfonso Basterra al enterarse del suicidio de su mujer

La dirección de la cárcel de Teixeiro, donde cumple condena el padre de Asunta, le comunicó la noticia a primera hora de la mañana

El juez defiende que Alfonso Basterra planificó el asesinato

Alfonso Basterra, que cumple condena en la prisión de Teixeiro (A Coruña) por el asesinato de su hija Asunta, no ha reaccionado con ninguna muestra de dolor a la noticia de la muerte de su ex mujer Rosario Porto. Tras recibir la noticia del suicidio de Porto en su propia celda de la cárcel de Brieva (Ávila), a donde fue trasladada el pasado mes de marzo, la dirección del centro penitenciario de Teixeiro ha decidido comunicar el asunto cuanto antes a Alfonso, para evitar que se enterara por otros internos o por televisión y poder controlar así una posible reacción adversa. Sin embargo, según fuentes del centro penitenciario, Basterra ha reaccionado de forma “fría” e incluso “sin ninguna sorpresa”, como si ya esperara que Porto acabara con su propia vida de forma voluntaria. “Es un tipo que no muestra sus sentimientos y probablemente haya guardado las formas pero desde luego no es la reacción habitual de cualquier preso al comunicar la muerte de un familiar tan directo”, explican fuentes del centro.

Basterra se encuentra ahora en el módulo 9 de la prisión coruñesa y su trato con el resto de internos e incluso con los funcionarios de prisiones es “altanera”. “Es un tipo prepotente y borde, considera que está por encima de todos y siempre intenta mantener las formas porque no le conviene tener una mala reacción pero su carácter aquí es así: altivo”, aseguran desde la cárcel. En el módulo 9 está con internos de todo tipo pero abunda un perfil con problemas mentales y conductuales. No son presos especialmente conflictivos y el padre de Asunta apenas tiene trato con nadie pero lleva poco tiempo ahí. Antes, en el resto de módulos por los que ha pasado, le ha sido asignado algún destino como en el office (reparto de comidas al resto de internos).

A pesar de su fría reacción, fuentes penitenciarias aseguran que ahora, dado la envergadura de la noticia, le será asignado un preso de apoyo y probablemente durante un tiempo se le aplique el protocolo antisuicidio (PPS) para controlar su comportamiento en las próximas semanas.

“Era un volcán de pasiones”

Por esta cárcel también pasó Porto cuando estuvo preventiva y mientras se celebró el juicio que la acabó condenando a 20 años de prisión por el asesinato de su hija. Las mismas fuentes aseguran que “nunca se adaptó” al centro y que tuvo muchos problemas de adaptación aunque acabó ganándose la confianza de algunas internas y, dado que ella era abogada, les ayudaba preparando algunos recursos. Emocionalmente, aseguran, era una persona “muy inestable”. “Tan pronto lloraba como se ponía chulita. Era un volcán de pasiones”, aseguran desde el centro, que tuvieron algún rifirrafe con ella, por ejemplo, mientras se celebró el juicio en la Audiencia Provincial de Santiago porque ella quería llevar su bolso y no entendía que solo le permitieran llevar su tarjeta de la prisión, la del peculio y algunos papeles si necesitaba para el juicio.