El rey destaca que respetar el marco legal es “esencial para la convivencia”

Entregó al ex ministro Tomás de la Quadra-Salcedo el Premio Pelayo para Juristas de Reconocido Prestigio

El Rey Felipe VI ha recalcado este jueves que para el “cabal funcionamiento” del Estado de Derecho “resulta indispensable un sistema judicial independiente fruto de la separación de poderes”, poderes que “conviven y actúan sin interferencias, respetando la órbita de los demás”. Así, ha destacado como la garantía jurisdiccional por los jueces y tribunales de los derechos de cada uno y del cumplimiento de sus deberes “viene a ser la coronación del Estado de Derecho, que alcanza su más alta expresión institucional en el Tribunal Constitucional y en el Tribunal Supremo”. España, afirmó, es un Estado de Derecho “pleno y moderno” y que el respeto al marco legal ha de ser “insignia, emblema y distintivo” de la democracia al tratarse de un elemento “esencial de la convivencia como pueblo”.

El jefe del Estado se ha expresado así en la entrega del Premio Pelayo -dotado con 30.000 euros y una estatuilla conmemorativa- a juristas de reconocido prestigio a Tomás de la Quadra-Salcedo, catedrático de Derecho administrativo, exministro de Administraciones Territoriales y de Justicia. Al acto acudieron, entre otras autoridades, la Presidenta del Congreso, Meritxel Batet; el Presidente del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas; el Presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General de Poder Judicial, Carlos Lesmes; el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo; así como la presidenta del Consejo de Estado, María Teresa Fernández de la Vega; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso y el alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida.

En su discurso, Felipe VI resaltó que el Estado de Derecho “no puede ser para nosotros algo rutinario, neutro y mecánico” ni tampoco “ajeno a los valores, ni insensible ante las necesidades sociales” y que, por ello, “debe alcanzar los altos ideales de libertad, justicia, igualdad y pluralismo político inherentes a la dignidad de la persona”.

Pero, además, incidió el Monarca, Estado de Derecho significa también el “sometimiento de los poderes públicos a la Ley, el rechazo de la arbitrariedad y de la discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo o religión”. Y, añadió, Para su cabal funcionamiento “resulta indispensable un sistema judicial independiente fruto, de la separación de poderes”. Estos poderes, destacó Felipe VI, “conviven y actúan sin interferencias, respetando la órbita de los demás”.

Previamente, había destacado que la labor de los grandes juristas tiene un profundo significado precisamente “porque España es un Estado de Derecho pleno y moderno”, en el que “el respeto efectivo al Derecho” debe ser un distintivo de la democracia y un elemento “esencial” de la “convivencia como pueblo” de los españoles. De hecho, dedicó también unas palabras de recuerdo al fallecido Landelino Lavilla.

La Constitución, como garantía

Por su parte, Tomás de la Quadra-Salcedo también dedicó unas palabras a todas las víctimas de la pandemia y tuvo un especial recuerdo por Landelino Lavilla, quien fue presidente muchos años del Jurado del Premio En su discurso destacó la importancia de la apertura y generosidad de todas las fuerzas políticas al pacto constitucional ante el objetivo común de alcanzar una democracia representativa, poniendo en valor la Carta Magna como garantía de un futuro abierto, siempre, a la esperanza.

En el Acto también intervinieron el Alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, quien dio la bienvenida a los asistentes; Joaquín Tornos Mas, catedrático de Derecho Administrativo, quien realizó la semblanza del galardonado; Antonio Garrigues Walker, Presidente del Jurado, y José Boada, Presidente de Pelayo, que puso en valor los objetivos de este reconocimiento y ha convocado el XXVII Premio Pelayo para Juristas de Reconocido Prestigio