Veintitrés asociaciones de víctimas exigen que los terroristas cumplan sus condenas “sin atajos” y se impida el blanqueamiento

En un contundente manifiesto piden defender la Memoria ante “los que todavía la relativizan” y se utilicen los medios necesarios para esclarecer los crímenes sin resolver

Uno de los homenajes a etarras que causa humillación a las víctimas
Uno de los homenajes a etarras que causa humillación a las víctimas COVITE

Coincidiendo con el día de los Derechos Humanos Veintitrés asociaciones de víctimas del terrorismo han suscrito un manifiesto surgido de la reunión que mantuvieron el pasado 25 de noviembre, donde exigen con contundencia que se preserve la verdad de lo ocurrido en los 50 años de terrorismo y no se permita el blanqueamiento de los terroristas.

Recuerdan que tanto el Congreso como el Senado aprobaron por unanimidad en 2011 la Ley de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo, en cuyo preámbulo destaca el compromiso del Estado para salvaguarda el recuerdo de las víctimas del terrorismo con especial atención a su significado político, que se concreta en la defensa de todo aquello que el terrorismo pretende eliminar para imponer su proyecto totalitario y excluyente. Además subrayan que en esa norma los poderes públicos “trabajarán para impedir la impunidad de los crímenes terroristas en cualquiera de sus manifestaciones y velarán para que los terroristas”.

Los firmantes, organizaciones de representación de las víctimas del terrorismo españolas han lanzado un mensaje de “unidad y de firmeza ética y democrática” en torno a los principios de Memoria, Justicia, Verdad y Dignidad. Todas ellas coinciden en el objetivo común de la reclamación de una Memoria ligada al derecho a la Justicia, no sólo penal, también social y política, “como pilares básicos de la convivencia democrática, que no pueden ser minusvalorados, olvidados ni tergiversados por intereses partidistas ni cortoplacistas sin menoscabo de la calidad de nuestra democracia”.

Exigen que se preserve la verdad de los hechos sucedidos “con rigor y objetividad” en los atentados terroristas y que se vele para que “nadie pueda blanquear, negar o distorsionar la realidad de las experiencias traumáticas” que han sufrido, consecuencia de los gravísimos atentados que el terrorismo cometió, y puede cometer todavía en nuestro país.

Frente a los que no condenan el terror

Después de haber visto cómo se convertía a EH Bildu, heredera de Batasuna, en un partido “demócrata” dándole a sus integrantes un papel decisivo en los pactos con el Gobierno para la aprobación de unos prespuespuestos a cambio de contrapartidas, las víctimas recuerdan que siguen sin condenar los más de 800 asesinatos y el sufrimiento causado.

Por ello, piden que se defienda la Memoria de las víctimas, especialmente, “ante los que todavía hoy justifican, relativizan o callan ante décadas de padecimiento terrorista, una estrategia criminal que buscó imponer un estado totalitario incompatible con la democracia constitucional que nos ampara”.

Las víctimas reivindican que los terroristas colaboren con la justicia y para ello “se utilicen todos los recursos y medios necesarios para esclarecer todos aquellos actos terroristas que a día de hoy aún continúan si tener responsables determinados, persiguiendo el reconocimiento de la culpa y la no prescripción de las acciones penales.

Después de los más de cien acercamientos de presos etarras al País Vasco que lleva el Gobierno de Sánchez, más los beneficios penitenciarios que han logrado otros de ellos las víctimas viven ante una posible amnistía total de las penas. Por ello exigen que se les de “tranquilidad” y ésta solo la van a tener si se asegura el cumplimiento de las condenas en curso, “sin atisbo de atajos o puertas de atrás y pongan todos los recursos necesarios para paliar la impunidad judicial que sufren, todavía hoy cientos de familias, víctimas de distintas bandas terroristas.

“Anomalía democrática”

También exigen que se evite la anomalía democrática y la humillación para las víctimas que supone la celebración continuada de homenajes a los presos terroristas cuando salen de la prisión, la “exaltación de un pasado delictivo que utilizo la vida humana como moneda de cambio” y que transmite a parte de los jóvenes la idea de que matar, herir o perseguir a nuestros familiares estuvo bien y fue necesario.

Las víctimas exigen a los partidos políticos que “trabajen sin descanso” por la derrota política, social y jurídica del terrorismo y en el triunfo de la democracia constitucional española, evitando el olvido y la falta de conocimiento de las nuevas generaciones respecto a un capítulo de nuestra historia reciente que ha condicionado gravemente la convivencia y producido un sufrimiento atroz a miles de españoles.

Las víctimas se comprometen una vez más con la sociedad de la que formamos parte, conscientes de la dura situación por la que estamos atravesando. “Si las víctimas hemos hecho posible la convivencia, si no hemos ahondado en la radicalización, en el sectarismo, en el enfrentamiento, podemos ser puente de entendimiento y de unidad, siempre desde la firme defensa de los principios éticos y políticos que nos conforman como un estado constitucional de derecho”.