Más de 1.600 visitas a Meirás a cargo de la Fundación Franco

La entidad se encargaba desde 2017 de guiar a los interesados en conocer la finca

Un grupo de visitantes, el pasado 20 de noviembre
Un grupo de visitantes, el pasado 20 de noviembreCabalarEFE

La Fundación Francisco Franco recibía, cada viernes, visitantes que querían conocer el Pazo de Meirás. La entidad que preside el general de Infantería en la reserva Juan Chicharro ya no tiene potestad para enseñar la finca, cosa que ahora queda en manos de lo que decidan las administraciones implicadas en lo que respecta al futuro de la propiedad.

El alcalde de Sada, Benito Portela, ha reclamado la responsabilidad de mostrar el recinto, que enseñaría «todos los días», en lugar de esas cuatro jornadas al mes que abría sus puertas la Fundación Franco después de que en 2008 la Xunta de Galicia declarara Meirás Bien de Interés Cultural (BIC) y ordenara su apertura al público durante al menos ese tiempo.

Así lo ha hecho la Fundación desde 2017 hasta hace solo unos días. Durante este año y el anterior han visitado el pazo 1.632 personas que hicieron reservas por teléfono o correo electrónico, según datos aportados por la propia Fundación Franco, aunque añaden que «seguramente serán más porque faltan las personas que iban allí directamente».

De esa cantidad, 918 corresponden a 2019, mientras que 714 personas fueron este año, repartidas de la siguiente manera: enero (10); febrero (22); marzo (5); mayo (76); junio (19); julio (208); agosto (113); septiembre (150); octubre (48); noviembre (61), y diciembre (2). No constan referencias de 2017 ni 2018.

De momento, la propiedad está libre de miradas curiosas, como habían reclamado voces contrarias a la presencia allí de la familia Franco y la Fundación que custodia el legado del «Generalísimo». Así, la Xunta Pro Devolución reclamó la suspensión inmediata de itinerarios que consideraba de «exaltación del franquismo». Y el BNG apeló a la urgente necesidad de «acabar con este museo de los horrores del franquismo».

Ya solo queda la Guardia Civil en funciones de vigilancia. Los guardeses que desde hace años se encargaban del mantenimiento tienen de plazo hasta el 15 de enero para dejar la casa que habitan.