Dos de los yihadistas de Barcelona habían llegado a España a bordo de una patera

Tras el atentado de Niza, se confirma la utilización por Daesh de las redes de la inmigración ilegal

Momento de la detención de los tres yihadistas en una operación de la Policía en Barcelona
POLICÍA NACIONAL
11/01/2021
Momento de la detención de los tres yihadistas en una operación de la Policía en Barcelona POLICÍA NACIONAL 11/01/2021 FOTO: Servicio Ilustrado (Automático) POLICÍA NACIONAL

Dos de los yihadistas argelinos que han sido detenidos por agentes de la Comisaría General de Información (CGI) de la Policía Nacional en Barcelona, llegaron a España hace unos 15 días en una patera procedentes de su país. Arribaron a un punto de la costa mediterránea que no ha sido revelado.

Se trata de un dato importante que pone de relieve la necesidad de vigilar a los que llegan a nuestro país a través de la inmigración ilegal. La mayoría son personas que buscan una vida mejor, pero, entre ellos, tratan de colarse los terroristas.

Lo ocurrido ahora no hace sino probar este extremo, que ya tuvo fatales consecuencias en el atentado de Niza del pasado mes de agosto, cuando un tunecino que había entrado ilegalmente en Europa por Lampedusa se dirigió directamente a la ciudad francesa para perpetrar la acción criminal, en la que fueron asesinadas tres personas.

Con anterioridad, el 2015, varios de los yihadistas que cometieron los atentados de París, con un balance de 130 muertos y 352 heridos, habían utilizado las redes de la inmigración ilegal para infiltrarse en Europa.

De los tres arrestados en Barcelona, uno es el considerado más peligroso ya que pertenece a Jun and Kilafah, la franquicia del Estado Islámico que opera en Argelia. No se le han encontrado objetivos para atentar en españa aunque aún resta por examinar los aparatos telemáticos que portaba.

Había logrado eludir una operación policial y para completar su fuga se embarcó, junto con otro de sus compinches, en una patera que llegó a la costa española el pasado mes de diciembre.

Desde allí, se dirigieron a Barcelona donde les espera otro argelino que realizaba labores de infraestructura y que les escondió en una casa okupada del barrio de la Barceloneta.

La impresión, según fuentes antiterroristas consultadas por LA RAZÓN, es que el destino final de los yihadistas era Francia. De hecho, uno de ellos hizo un paso de la frontera, lo que causó la lógica alarma, aunque finalmente fue detenido en la Ciudad Condal.

Fue tras detectar este paso cuando el vecino país anunció el cierre de hasta seis puestos fronterizos, tal y como publicó este periódico.

La utilización de las redes ilegales de la inmigración por yihadistas es un asunto que se ha denunciado repetidamente por parte de los expertos en la materia. No se trata de acusar a la totalidad de los inmigrantes sino subrayar un peligro evidente para la seguridad europea.

Las mafias de la inmigración que operan en África no ponen ningún tipo de pega para colaborar con el yihadismo a cambio de que les dejen desarrollar sus actividades ilegales. Ocurre en Argelia y en el antiguo Sáhara Occidental, desde el que han llegado a Canarias miles de magrebíes que, al tener su documentación en regla, lograron viajar a la Península, hasta que se adoptaron, el pasado mes de diciembre, medidas de control.