Resiste España en 4x4 para ayudar a los afectados por “Filomena”

El movimiento cívico traslada a sanitarios y transporta medicinas desde el comienzo del temporal

Ignacio Trillo, el pasado viernes ante la madrileña Puerta de Alcalá
Ignacio Trillo, el pasado viernes ante la madrileña Puerta de AlcaláLa RazónLa Razón

Resiste España, el movimiento cívico que asegura no estar adscrito a ningún partido político, ha colaborado de forma activa desde el comienzo del temporal provocado por “Filomena” ayudando en Madrid a transportar a sanitarios y enfermos o llevando medicinas en vehículos 4x4 para desplazarse por la nieve y el hielo.

En la mañana del viernes, Ignacio Trillo, responsable de Resiste España, invitaba a salir “con prudencia a la calle a repartir bebida caliente, comida, mantas y ropa de abrigo” para el que pudiera necesitar ayuda en los primeros momentos del temporal.

Ya ese mismo día, cuando la nieve comenzó a caer con fuerza en la capital, Trillo corrió dieciséis kilómetros -signo distintivo de los miembros de Resiste España- y fue más allá proporcionando su apoyo a los propietarios de siete coches atrapados a la intemperie. Luego cerró la jornada ante el pebetero de Cibeles, justo donde empezó a gestarse el movimiento que abandera. Con el “cuerpo frío pero el corazón caliente”, aseguraba, satisfecho del balance.

Su intención era demostrar que “España puede con todo, aunque sea cualquier inclemencia meteorológica, social, ideológica o política”. “Es momento de unir fuerzas y tirar para adelante, ya habrá tiempo más adelante para discutir sobre diferencias, es fundamental que nos apoyemos entre todos”, aseguraba ese primer día.

Las salidas han continuado desde entonces, en jornadas maratonianas en las que Trillo afirma haber dormido “tres horas”, no ha dormido directamente o ha comido “caliente” después de dos días sin tiempo o posibilidad de hacerlo en condiciones.

Desde Twitter cita a los interesados a las 7:45 de la mañana en “la lanzadera” de Avenida de América “para todo aquel que necesite ser llevado a hospitales”.

Ignacio Trillo cuenta con la colaboración de una cuarentena de voluntarios que se dedican “las 24 horas” a trasladar enfermos a los hospitales, distribuir medicinas y recoger al personal sanitario y llevarlo hasta los centros médicos a los que no pueden llegar por sus propios medios. O reponiendo con 180 litros de gasoil el depósito de una caldera de la residencia Isla de Kos, en El Molar, para que sus noventa ancianos pudieran volver a contar con agua caliente. Una tarea la de estos “titanes” -como los denomina Trillo- con una meta fija pero que puede llevarlos a atender una necesidad puntual si surge o se topan con ella.

Trillo, en el centro, con la familia a la que asistió en la Cañada Real. A la derecha, la joven embarazada a la que ayudaron horas después
Trillo, en el centro, con la familia a la que asistió en la Cañada Real. A la derecha, la joven embarazada a la que ayudaron horas despuésLa RazónLa Razón

Esta labor altruista tuvo un momento especial el domingo, cuando, a punto de irse a descansar “un rato” les avisaban de que una mujer embarazada de 40 semanas que habían visitado esa tarde en la Cañada Real -de actualidad estos días por su situación crítica- se había puesto de parto.

Habían llamado al 112 y “no podía ir nadie”, así que “nos escapamos de nuevo para acercarla al hospital”, asegura Trillo.

Horas antes, posaba con parte de los once miembros de esa familia “sin luz, calefacción ni comida” y la joven a punto de dar a luz. “Ellos han aprendido lo que representa España”, afirma el cabeza visible de un movimiento que lleva desde la época de la pandemia desarrollando su ideario cívico y humanitario con la bandera como símbolo de todos. Un empeño que seguirá adelante.