El Ejército del Aire ya prepara su estreno en la misión de la OTAN en Rumanía

Seis cazas españoles y 130 efectivos vigilarán el espacio aéreo aliado en el Mar Negro durante febrero y marzo

Más de 200 militares y ocho Eurofighter participarán en EEUU en el ejercicio de guerra aérea más importante del mundo
Los Eurofighter del Ala 11 se desplegarán en Rumanía dos meses EJÉRCITO DEL AIRE

El Ejército del Aire ya prepara la que será su nueva operación en el exterior este año 2021, la cual llevará a sus cazas por primera vez al Mar Negro durante dos meses, a partir del 1 de febrero. Se trata de la misión de Policía Aérea reforzada de la OTAN, en la que los Eurofighter españoles vigilarán el espacio aéreo aliado en el área del Mar Negro, donde cada vez son más frecuentes las incursiones de aviones rusos, al igual que ocurre en la operación “gemela” de la Alianza en el Báltico.

En concreto, el Ejército del Aire ya ha comenzado los preparativos para el despliegue en la base Mihail Kogălniceanu, a unos 30 kilómetros de la ciudad rumana de Constanza. Se trata de un contingente que estará compuesto por 130 efectivos y seis cazas Eurofighter del Ala 11, con base en Morón de la Frontera (Sevilla). Según confirmó el Ejército del Aire, un avión de transporte A400M se desplazó el pasado fin de semana hasta Rumanía para dejar todo listo ante el inminente despliegue.

Aunque la misión es ya conocida para los aviadores españoles (han desplegado en siete ocasiones en el Báltico desde 2006, las últimas seis de forma consecutiva), sí que cambia el área de operaciones, que en esta ocasión se centra en el Mar Negro, un área monitorizada constantemente por el Centro de Operaciones Aéreas Combinadas (CAOC) de la OTAN en la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid). Una zona especialmente tensa desde 2014, tras la anexión de Crimea por parte de Rusia.

Autorizada en diciembre

A finales del pasado diciembre, el Consejo de Ministros autorizó esta nueva misión de disuasión y defensa del área Euro-Atlántica, como parte de “Esfuerzo Persistente” de la OTAN para defender a aquellos aliados que carecen de determinadas capacidades, tal y como confirman desde el Estado Mayor de la Defensa (EMAD).

El objetivo de esta misión no es otro que el vigilar las incursiones de aeronaves rusas en la zona, las cuales suelen volar sin radar, transpondedor o plan de vuelo, por lo que en los radares del CAOC se muestran como una posible amenaza. Cada vez que detectan una de estas “trazas”, los aviones aliados reciben la alerta y en 15 minutos han de despegar para interceptarla e identificarla, lo que en el argot militar se denomina “Scramble”.

El pasado año, los cazas de los países de la OTAN despegaron en más de 400 ocasiones para interceptar aviones desconocidos que se acercaban al espacio aéreo de la Alianza. De ellas, casi el 90 por ciento de dichas misiones se debieron a la incursión de aviones rusos.

La primera participación de España en una misión de Policía Aérea de la OTAN se remonta a 2006, cuando los cazas españoles se desplegaron en Siauliai (Lituania). No fue hasta 2015 cuando volvieron a desplegarse en el Báltico y desde entonces todos los años han enviado un contingente a la zona, tanto a Lituania como a Estonia. De hecho, también en 2021, a partir de mayo, volverán a patrullar el Báltico desde Siauliai. En esta ocasión lo harán seis Eurofighter del Ala 14 de Albacete.

Además de esta misión de defensa aérea de los países aliados frente al desafío ruso, España también forma parte de la Presencia Avanzada Reforzada (eFP) de la OTAN en el Báltico, en este caso en tierra firme. Participa con 350 militares y blindados como parte de un Batallón liderado por Canadá y con base en la ciudad de Adazi (Letonia).

Y también el Ejército de Tierra contribuye, con una batería antimisiles «Patriot» y 150 efectivos, a proteger a Turquía frente a la amenaza de misiles balísticos desde Siria. El contingente esta desplegado en la base de Incirlik».