“Matar al pájaro”, la orden de “Pototo” para asesinar a Ortega Lara

El cabecilla etarra, beneficiado hoy por Interior, daba las instrucciones al “comando” que cometió el secuestro

Nota con las instrucciones de ETA que estaba clavada en la entrada del zulo donde mantenían secuestrado a Ortega Lara
Nota con las instrucciones de ETA que estaba clavada en la entrada del zulo donde mantenían secuestrado a Ortega Larajmzpo

La “dirección” de ETA, de la que formaba parte Julián Achurra Egurola, “Pototo”, mandó al “comando” que tenía secuestrado al funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, una nota con las instrucciones sobre lo que tenían que hacer con él, asesinarle o dejarle en libertad. Todo dependía de que el Gobierno cediera a las pretensiones de la banda sobre los presos.

“Pototo” fue el que ordenó el secuestro del funcionario, al que se referían como “pajaro”.

La nota, clavada en la puerta del zulo en el que estaba retenido Ortega Lara, decía: «Txoria bota» (dispara al pájaro), «Txoria askatu (deja en libertad al pájaro), la diferencia entre la muerte y la vida. El mensaje sería publicado en el «Merkatu Txikia», la sección de anuncios por palabras del desaparecido diario «Egin». Y los etarras obrarían en consecuencia.

La maldad de los planes etarras, frustrados por la brillante operación en la que fue rescatado por la Guardia Civil el funcionario, pone de manifiesto la personalidad de sus cabecillas, entre ellos el que hoy se ha beneficiado de un acercamiento al País Vasco acordado por el Ministerio del Interior: “Pototo”.

Jesús María Uribechevarría Bolinaga, uno de los miembros del «comando Gohierri», explicó a la Benemérita que la orden para secuestrar a un funcionario de prisiones de fuera del País Vasco la recibieron de su responsable en Francia, que no era otro que «Pototo».

Achurra Egurola nació en Lequeitio (Vizcaya). Era una de los cabecillas de la banda cuando fue arrestado en Lasseube (Francia) en Julio de 1996.

Su historial criminal se inició en 1982 cuando fue detenido tras ser localizado en su domicilio diverso material para la elaboración de cócteles molotov además de un manual de explosivos.

En el año 1984 se integró en el “comando Vizcaya” donde facilitó información sobre objetivos de la banda terrorista.

En 1986 junto con otros dos miembros del “comando” asesinaron a dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía en sendos atentados perpetrados en Bilbao.

En 1989, participó en la acción criminal que costó la vida al también policía Ignacio Pérez Álvarez en Galdácano (Vizcaya). Un año después, en el lanzamiento de granadas contra los cuarteles de la Guardia Civil de Amorebieta y de Ondarroa.