Los paracaidistas acróbatas del Ejército del Aire alcanzan los 200.000 saltos

La PAPEA lleva desde 1978 representando a España en exhibiciones y competiciones por todo el mundo

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200.000 saltos. Es la cifra que ha alcanzado la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire (PAPEA) en sus más de 42 años de historia. Un hito que ha sido posible gracias a los 93 saltadores que han pasado por esta unidad, algo que la Fuerza Aérea no ha querido dejar de conmemorar.

La PAPEA nació en 1978, aunque 30 años antes, el 23 de enero de 1948, 12 oficiales del Ejército del Aire realizaron el primer lanzamiento, “escribiendo la primera página de la historia del paracaidismo militar en España”, una fecha “marcada a fuego”, aseguran, pues abrió el camino a muchos otros y a la creación, años después, de esta unidad, cuya historia está más que unida a la base de Alcantarilla (Murcia).

Se trata de la más antigua de las tres unidades acrobáticas con las que cuenta el Ejército del Aire, junto a la Patrulla Águila y la Aspa (helicópteros), y entre sus misiones, además de la de representar a España en exhibiciones y competiciones por todo el mundo, está el apoyo a la enseñanza en la Escuela Militar de Paracaidismo.

Patrulla Acrobática de Paracaidismo (PAPEA) del Ejército del Aire
Patrulla Acrobática de Paracaidismo (PAPEA) del Ejército del AireEjército del Aire

No es extraño verles en desfiles militares como los del Día de la Fiesta Nacional, donde descendían con la bandera desde el cielo bajo la atenta mirada de los espectadores; en un estadio de fútbol, como en la inauguración del Wanda Metropolitano del Atlético de Madrid, o simplemente en exhibiciones acrobáticas por todo el mundo, en las que han cosechado numerosos éxitos y año tras año han ido ampliando su palmarés.

93 saltadores

La pandemia no ha impedido que sus miembros hayan continuado con sus sus actividades diarias de instrucción y adiestramiento, algo que les ha permitido alcanzar la cifra de 200.000 lanzamientos, conseguida año tras años por esos 93 saltadores de una decena de patrullas a lo largo de su historia.

Para celebrarlo, uno de sus efectivos, el brigada Alberto Vidal Moreira, suboficial más antiguo de la PAPEA, efectuó un lanzamiento “dedicado a todos los hombres y mujeres que han tenido el honor de pertenecer a ella”, explican desde el Ejército del Aire. Este uniformado es uno de los pocos paracaidistas en activo que ha pasado por el Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC), el Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA), la Escuela Militar de Paracaidismo y la PAPEA.

Miembros de la PAPEA durante una exhibición
Miembros de la PAPEA durante una exhibiciónEjército del Aire

Tras el salto número 200.000, el brigada leyó el Diario de Operaciones de aquel 23 de enero de 1948, “en homenaje a la hazaña de los pioneros de nuestro paracaidismo”. Un documento en el que se refleja que, por las condiciones meteorológicas, “no es aconsejable realizar el lanzamiento”, “pero el entusiasmo supera todos los obstáculos y la ilusión puede más que el temor”. Salió bien y no hubo que lamentar heridos entre los 12 saltadores, aunque, eso sí, “casi todos caen lejos del lugar previsto, algunos entre olivos”, y “las tomas de tierra son violentísimas”, reza el texto.

Con motivo de este hito, además del salto conmemorativo, el coronel jefe de la base aérea de Alcantarilla y director de la Escuela Militar de Paracaidismo “Méndez Parada”, José Alberto Llopis Almécija, acompañado por el teniente coronel jefe del EZAPAC, Juan José Arbolí Nebot, y por el capitán jefe de la PAPEA, José Luis Lomas Albaladejo, descubrió una placa conmemorativa como “recuerdo imborrable para todos y cada uno de los hombres y mujeres que lo hicieron posible”.