Castells zanja con un tuit el caos en las universidades

El ministro de Universidades reacciona cuando están a punto de terminar los exámenes e insta a que se celebren online

El ministro de Universidades, Manuel Castells, en el acto de presentación de los Planes de Digitalización de Pymes, Competencias Digitales y Digitalización de la Administración Pública
El ministro de Universidades, Manuel Castells, en el acto de presentación de los Planes de Digitalización de Pymes, Competencias Digitales y Digitalización de la Administración PúblicaEUROPA PRESS/R.Rubio.POOL Europa Press

Con el fin de la Navidad arrancó en los centros universitarios la época de exámenes. La virulencia de la crisis sanitaria en todo el territorio nacional está repercutiendo en el funcionamiento normal de la convocatoria – a punto de finalizar– porque parte de la comunidad educativa se queja del riesgo que supone realizar los exámenes presencialmente con una incidencia acumulada en España de alrededor de 900 casos por cada 100.000 habitantes. Parte del alumnado y el profesorado llevan semanas reclamando que sean online, sin recibir respuesta del ministro de Universidades, Manuel Castells, que, ayer, por fin reaccionó y cargó la responsabilidad sobre las comunidades.

A través de las redes sociales, las imágenes de alumnos aglomerados y sin guardar la distancia de seguridad en los pasillos de los centros educativos esperando para examinarse se hicieron rápidamente virales. Ante esta situación, el ministro Castells reaccionó el pasado 15 de enero mediante una nota informativa a través de la red social Twitter en la que aseguraba que las universidades estaban cumpliendo con todos los protocolos sanitarios para realizar los exámenes presencialmente. En aquel tuit, Castells insistía en la reunión que mantuvo con diversos colectivos de estudiantes que le trasladaron su inquietud por tener que hacer exámenes presencialmente en medio de la intensificación de la pandemia. El sector estudiantil perdió aquella batalla porque el ministro decidió lavarse las manos y remitir a los estudiantes a Sanidad. «Están siguiendo en todo momento la realización de los exámenes según los protocolos aprobados por las autoridades sanitarias a partir de las recomendaciones que reiteradamente han realizado conjuntamente el Ministerio de Sanidad y el Ministerio de de Universidades», decía en aquel entonces.

Tan solo doce días después de este tuit y con un clima cada vez más tenso, Castells volvió ayer a reaccionar mediante otro tuit totalmente opuesto al anterior. Si en el anterior no hacía ninguna mención a la posibilidad de examinarse de manera virtual, tal y como hicieron los alumnos el pasado verano, en su nuevo comunicado defendió esta modalidad por encima de la presencial. Es uno de los cambios de guión del ministro pero no el único. En su misiva de ayer, recordó que la competencia de Educación está transferida a las comunidades, por lo que deben ser éstas las que en colaboración con las Universidades acuerden cómo realizar los exámenes y organizar la enseñanza en la tercera ola de la pandemia.

El ausente

Su falta de coordinación y de estrategia para garantizar la salud de los alumnos universitarios vuelve a colocarle en el ojo del huracán. A él y a su Ministerio. Tras las fuertes críticas que recibió el pasado verano por su escasa actividad durante la pandemia, Castells empezó el año con una agenda más amplia que en los meses anteriores. En los 28 días de enero ha mantenido nueve actos, según la agenda del Gobierno. Se reunió con el Consejo de Estudiantes Universitarios del Estado (CEUNE); con la la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (CREUP); con la directora de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP); con la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA); con la Conferencia de Rectores de las Universidades y con representantes de colectivos de profesores. Sin embargo, está muy lejos de los más de 19 actos de la ministra de exteriores, Arancha González Laya, y el ministro de Agricultura, Luis Planas. No obstante, su agenda está siendo más activa que la de la ministra de Igualdad, Irene Montero, con tan solo cuatro actos hasta el momento o el ministro de Consumo, Alberto Garzón, con tres, según la Agenda que facilita el Gobierno a los medios de comunicación.