Vox y Bildu salvan al Gobierno en el decreto de los fondos europeos

La campaña electoral en Cataluña obliga a recalibrar las alianzas y Moncloa logra aprobar la normativa con PNV y los abertzales, tras dejarles tirados ERC

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El clima electoral en Cataluña, cuya campaña comienza oficialmente esta noche, tiene ya sus efectos en Madrid. Concretamente en el Congreso de los Diputados, donde el Gobierno se ha visto obligado a recalibrar sus alianzas para sacar adelante el decreto que vehicula los fondos europeos para hacer frente a la crisis sanitaria de la Covid-19. La pugna entre ERC y los socialistas trasciende a los comicios y su enfrenamiento ha llevado a un distanciamiento, que se ha hecho visible en su rechazo al citado decreto.

A pesar de haber sido el socio imprescindible para aprobar los Presupuestos, los republicanos han retirado ahora su apoyo al Gobierno, lo que dejó durante algunas horas en el aire que una importante iniciativa como la de los fondos europeos saliera adelante. El sentido negativo del voto lo anunció el portavoz Gabriel Rufián en un mensaje en su cuenta de Twitter, en el que criticaba que el autor del reparto de los 140.000 millones era la patronal y que “entrega todo el dinero al Ibex”, mientras que no hay “cargos autonómicos, municipales o locales con poder de decisión en el reparto”.

Esto ha obligado al Gobierno a intensificar los contactos con el resto de grupos para lograr su aprobación y encomendarse a formaciones como el PNV y EH Bildu para salvar la normativa. Sin embargo, ha sido la abstención sorpresa de Vox lo que ha acabado por decantar la balanza del lado del Ejecutivo. En concreto, el portavoz de los abertzales, Oskar Matute, ha mostrado desde tribuna su vocación de “ser decisivos y resolutivos” y han avanzado que no “bloquearán” el decreto, tras arrancar al Gobierno el compromiso de ampliar los controles y garantías y aumentar la dotación presupuestaria de los ayuntamientos.

El PNV apoyará aunque “no les guste”

Por su parte, desde el PNV también han garantizado su apoyo, aunque el decreto “no les guste” porque no se ha basado en el diálogo ni el consenso y no ha tenido complicidad con las comunidades autónomas, sino que ha estado muy centralizado en el Ejecutivo. “Donde ustedes ven cogobernanza, nosotros vemos ausencia”, le ha espetado Idoia Sagastizabal a Carmen Calvo. Aún así, ha asegurado ser “conscientes de que nos estamos jugando la salida de la crisis”, y ha calificado estos fondos como una “tabla de salvación”. Por lo que los jeltzales lo avalarán “en clave de responsabilidad”. “Una vez más les sacamos las castañas del fuego”, ha señalado, al tiempo que ha anticipado que “la paciencia del PNV tiene un límite”.

El Ejecutivo ha pasado apuros para sacar esta normativa adelante, un decreto que es clave para establecer el encaje de los fondos europeos y vehicularlos a través de la administración. El apoyo de EH Bildu y PNV, así como el de otros grupos minoritarios como Más País permitirá al Ejecutivo salvar la situación, después de que se sondeara al PP y Ciudadanos y que estos rechazaran darle apoyo.

Quienes han dado la sorpresa con su abstención han sido los de Santiago Abascal, que han optado por ponerse el traje de la “responsabilidad”, porque “lo urgente es que os fondos lleguen” a España. Un movimiento que se entiende en clave electoral y que deja al PP descolocado. Esto ha obligado a que los populares reaccionaran airadamente en Twitter contra el decreto del Ejecutivo y contra el apoyo de Vox al mismo. El secretario general del PP, Teodoro García Egea ha puesto el acento en que hayan llegado Vox y Bildu para “salvar el sistema clientelar que el Gobierno impone en el reparto de fondos europeos”.

El Gobierno se ha mostrado abierto a que se tramite como proyecto de ley de manera que se puedan incluir las modificaciones que le demandan las formaciones políticas que les han permitido dar luz verde a la iniciativa. Desde la formación naranja, por su parte, se ha afeado al Gobierno que se “vuelven a equivocar de socios”, en alusión a ERC, que les “han vuelto a dejar tirados” y anticiparon que “no van a votar a favor” del decreto, aunque se hayan abierto a introducir modificaciones en su tramitación como proyecto de ley.