La última estatua en pie de Franco será retirada en Melilla

La Asamblea de la Ciudad Autónoma toma la decisión con el apoyo de todos los partidos menos el PP, que se abstiene, y el voto en contra de Vox

La estatua, durante el traslado que se llevó a cabo en 2005 a causa de unas obras
La estatua, durante el traslado que se llevó a cabo en 2005 a causa de unas obrasALVARO BARRIENTOSAP

La última estatua que quedaba en España de Francisco Franco tiene los días contados. La Asamblea de Melilla ha dado luz verde a la retirada de la estatua de la vía pública, una propuesta del Gobierno regional que ha salido adelante con el apoyo de los tres partidos que lo conforman -Coalición por Melilla (CPM), PSOE y Ciudadanos (Cs)- y del diputado no adscrito y expresidente de Vox Jesús Delgado Aboy.

El PP, grupo mayoritario de la Asamblea con 10 de sus 25 diputados, se ha abstenido, y Vox, que solo tiene un escaño en la Cámara regional, ha votado en contra.

El diputado del partido de Santiago Abascal, Javier da Costa, ha justificado su voto negativo al considerar que la estatua “es un bien de interés cultural y es historia de Melilla” y que el monumento homenajea a Franco en su condición de comandante de la Legión en 1921 que “salvó Melilla de las tropas de Abd el Krim”, por lo que no le afectaría la Ley de Memoria Histórica.

Da Costa ha destacado que gracias a la intervención de las tropas del comandante Franco, “Melilla es hoy española” porque la ciudad y sus habitantes estuvieron “bajo amenaza de ser pasados a cuchillo por los salvajes liderados por Abd el Krim”, el líder rifeño.

Vox había denunciado que el “rodillo de la izquierda” trata de “borrar” una parte de la historia de España e “imponer una verdad única” sobre el pasado.

La estatua se levantó por decisión de un pleno del Ayuntamiento del año 1975 y fue instalada en 1978. En 2005 se movió del lugar en el que se ubicó desde un principio, el Paseo del General Macías, a causa de unas obras, pero fue recolocada días después frente a la muralla de “Melilla La Vieja”, en las inmediaciones del acceso al puerto, de donde su retirada será ahora permanente.

Los tres partidos del Gobierno de la Ciudad Autónoma han celebrado con aplausos la aprobación de esta propuesta, con la que, según el partido mayoritario del Ejecutivo -CPM- Melilla inicia “ese camino hacia una democracia plena”, pues la estatua “lo único que hacía era mantener a la ciudad anquilosada en el pasado”.

La Fundación Franco emprenderá acciones legales

“Me parece un acto deleznable”, asegura el presidente de la Fundación Franco, Juan Chicharro. “La estatua homenajea al comandante Franco, quien al frente de la I Bandera de la Legión acudió a salvar Melilla de las huestes rifeñas”. En su opinión, “libró a los melillenses de que les abrieran en canal como venían haciendo los rifeños tras la caída de Annual con todos los que se encontraban a su paso”. Para el general en la reserva Chicharro se trata de “historia de la ciudad, una ciudad en la que sus representantes insultan con esta decisión a sus ascendientes, que se avergonzarían hoy de ellos por traidores y desagradecidos”. Insiste el custodio del legado del “Caudillo” en que la estatua “es al joven comandante Franco y no tiene ligazón alguna con la Ley de Memoria Histórica”. Desde la Fundación Franco, “conjuntamente” con la plataforma Millán Astray, “emprenderemos las acciones legales que sean necesarias para evitar esta tropelía histórica”, concluye.

Durante el debate, representantes de PSOE y CPM han afirmado que es “un día histórico” y han hecho un llamamiento al PP para que apoyara la propuesta de retirar la estatua porque no votar, como hizo en comisión, supone “ponerse de perfil” y añadir “el silencio a la inacción” en sus años de Gobierno, informa Efe.

El portavoz popular, Miguel Marín, ha insistido en que no es necesario adoptar este acuerdo en el Pleno al considerar que es competencia del Consejo de Gobierno, para lo que se ha basado en el argumento empleado en la propuesta de que es para cumplir la Ley de Memoria Histórica, y ha lamentado que el Ejecutivo no haya llevado a Pleno medidas ante la “situación crítica” de Melilla por la pandemia.

Además, ha incidido en que la estatua de Franco representa para el PP “a los militares que acudieron al socorro de la ciudad en 1921 para proteger a los melillenses del asedio al que estaba sometido por las tropas de Abd el Krim”, razón por la que el anterior Ejecutivo no la retiró y el PP pide ahora “un homenaje a aquel episodio” con un monumento y unas jornadas.

Tanto PSOE como CPM lo han negado asegurando que el acuerdo del Pleno de 1975 insta a “erigir una estatua al Generalísimo Franco” y, según la consejera de Cultura, Elena Fernández Treviño, “lo de la placa se decidió años después” y ha dicho que al Gobierno local le da “igual lo que ponga en esa placa” porque “ese señor es Franco”.

El presidente del PP y expresidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha intervenido brevemente en el debate para acusar al Gobierno de llevar al Pleno un “debate totalmente desfasado” con el único objetivo de “montar jaleo” y “hacer mérito político después de tanto fracaso cada día, no por recordar 1939 ni a las víctimas de aquella disparatada Guerra Civil”.

“Generalísimo” y “comandante de la Legión”

La consejera de Cultura, Elena Fernández Treviño (PSOE), ha subrayado que la estatua fue aprobada en 1975 para ser dedicada “al Generalísimo Franco” desde 1939 hasta su muerte el 20 de noviembre de 1975, pero tras los tres años que transcurrieron hasta su instalación en 1978, fue variado el motivo para añadir su condición de “comandante de la Legión en el año 1921”, cuando acudió con sus tropas al rescate de la ciudad durante la guerra de los años veinte contra las tropas del líder rifeño Abd El Krim.