“Josu Ternera” apela a la “reconciliación” y reprocha al juez que “criminalice” su actividad “política”

Su defensa tacha de “anacrónico” el procesamiento del exdirigente de ETA por la financiación de la banda terrorista y ampara su actividad en la inviolabilidad parlamentaria

"Josu Ternera" sale ayer del Tribunal de Apelación de París tras aplazarse el primero de los dos juicios que tiene pendientes en Francia
"Josu Ternera" sale ayer del Tribunal de Apelación de París tras aplazarse el primero de los dos juicios que tiene pendientes en FranciaYOAN VALATEFE

El exdirigente de ETA José Antonio Urrutikoetxea, “Josu Ternera”, ha recurrido su procesamiento por un delito de integración en organización terrorista por su supuesta implicación en la financiación de la banda criminal a través de las “herriko tabernas”, una de las causas que tiene pendientes aún en España. En el escrito de reforma que ha presentado en la Audiencia Nacional, su defensa acusa al tribunal de llevar a cabo una “criminalización de la actividad política” -un argumento que ya ha rechazaado la Justicia francesa- en función de la formación a la que representaba, Euskal Herritarrok (EH), en el momento de producirse los hechos, entre 1999 y 2001, y el “proyecto político” que defendía.

Para sus abogados, con ETA ya disuelta y Herri Batasuna, Euskal Herritarrok y Batasuna ilegalizadas, juzgar a “Josu Ternera” por estos hechos sería “anacrónico” y está “fuera de lugar”, por lo que insta al instructor, el magistrado Santiago Pedraz, a archivar el procedimiento.

El recurso defiende que “Josu Ternera” actuó en todo momento en el ejercicio de sus labores como diputado de EH (tras ser elegido en las elecciones vascas de octubre de 1998), por lo que estaba amparado por la inviolabilidad parlamentaria, que afecta “a todas las esferas de la actividad política que despliega un parlamentario como representante de la voluntad popular y en ejercicio del derecho de participación política”.

Para sus abogados, la Audiencia Nacional debe tener en cuenta “los tiempos” y sobre todo la situación política “real”, así como “el deseo de la sociedad” vasca de apostar “por las vías políticas, por el acuerdo y el consenso, así como por la reconciliación”.

“Se le acusa en relación a hechos que se llevaron a cabo, presuntamente por él mismo, en el período comprendido entre el año 2000 y el 2001, hace más de 20 años, y en relación con organizaciones, según dice el auto que le ha sido comunicado, que en la actualidad, o están ilegalizadas por resolución judicial o se trata de organizaciones que se han disuelto”, se queja su defensa.

“Minusvalorar” la actividad parlamentaria

Urrutikoetxea sostiene que actuó en todo momento “como cualquier miembro del Parlamento Vasco y en el ejercicio de su labor política e institucional”, para cuyo desarrollo “acudía a diferentes reuniones, en diferentes lugares, no solo con personas, sino con todo tipo de organizaciones, asociaciones, sindicatos y partidos políticos”. Para sus letrados, su procesamiento “pretende minusvalorar la actividad parlamentaria, lo cual no es de recibo en un sistema democrático”.

“Josu Ternera” fue procesado por estos hechos en febrero de 2005, pero dado que estaba fugado de la Justicia no se le pudo comunicar su situación procesal hasta el pasado día 17, cuando lo hizo el juez Pedraz a través de videoconferencia.

En ese auto de procesamiento se señala a “Josu Ternera” por ejercer, desde que recuperó la libertad en enero de 1999, una labor directiva en el complejo terrorista liderado por ETA. En particular, se le atribuye su participación en tres reuniones clave en las que habría abordado la financiación de ETA a través de las “herriko tabernas” (locales sociales de la ilegalizada Batasuna).

De la primera, el 15 de julio y el de 2000, una supuesta reunión orgánica de EKIN (el brazo político de ETA), junto al también exdirigente de la banda, y entonces igualmente parlamentario de EH Jon Salaberria, sus abogados subrayan que en esos momentos “EKIN era legal” (no fue ilegalizada como heredera de Batasuna hasta diciembre de 2007). Y en todo caso, añade, “no se da en el auto razón alguna que avale, ni siquiera de manera indiciaria, que las reuniones indicadas eran de la organización EKIN” ni se señala, afirman, “ninguna vinculación directa” de Urrutikoetxea con dicha organización. Si acudió a esa cita, insisten, fue “porque era parlamentario” y “en el ejercicio de su labor”.

A la sede de HB acudían “infinidad de personas”

Y en cuanto a otra reunión, esta en la sede de Herri Batasuna en Bilbao el 1 de junio de 2000, su defensa mantiene que a ese lugar “acudían infinidad de personas, por tratarse de la sede de un partido político legal” en esas fechas (el Tribunal Supremo no lo ilegalizó hasta 2003) y “vinculado a la labor política e institucional que realizaba”.

Respecto a la última reunión que se le achaca en el auto de procesamiento, el 5 de marzo de 2001, su defensa incide en que “no se señala dónde se llevó a cabo, lo cual evidentemente ya indica lo riguroso de lo que se afirma”. Pero en todo caso, añade, si se llevó a cabo se produjo en los mismos términos que las anteriores, en el marco de la actividad “política” de “Josu Ternera”.

Para sus abogados “no existen en este procedimiento elementos indiciarios que permitan atribuir” a Urrutikoetxea “la comisión de delito alguno”, pues consideran que su procesamiento “se sustenta en aseveraciones que son erróneas”, a partir de las cuales se señalan como delictivas “actuaciones perfectamente legales y absolutamente inocuas desde el punto de vista penal” y que no guardan “ninguna relación con una actividad terrorista”.