Arrimadas cierra en falso la crisis de Cs

Amplia el Comité Permanente de “concentración” con cargos como Villacís o Marín, y diluye el poder de Cuadrado y Espejo aunque les mantiene. Toni Cantó rechazó formar parte de dicho órgano

La presidenta de Ciudadanos (Cs), Inés Arrimadas
La presidenta de Ciudadanos (Cs), Inés ArrimadasRicardo Rubio

Ciudadanos ha reunido a la Ejecutiva Nacional del partido mientras se debate en las últimas horas en el “ser o no ser” después de la fallida “operación Murcia” y la debacle de las elecciones catalanas. La Ejecutiva pedía cambios para intentar reflotar un proyecto en hundimiento. Antes de que comenzara el cónclave de la formación naranja dos miembros del núcleo duro del partido, Carlos Cuadrado y José María Espejo, miembros de la máxima confianza de Arrimadas, daban un paso al lado y dimitían de sus cargos de vicesecretarios.

Autocrítica

La líder de Cs, Inés Arrimadas reconoció haber tenido aciertos y también «errores, y tanto”, pero, defendió que, cada vez que se tomaron decisiones fue «haciendo lo correcto para España». Destacó que fueron decisiones «difíciles de tomar» pero con la garantía de que tomándolas «pudiéramos tener la conciencia tranquila». Entre los errores cometidos está el de no haber sabido explicar o trasladar a los españoles, con suficiente claridad el motivo de esa moción de censura.

La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha propuesto a la Ejecutiva nacional del partido “cambios” en el Comité Permanente para afrontar la nueva etapa y ha apostado por conformar una “Permanente de concentración” ante lo que dijo son los “retos que tiene el partido por delante”. Según la propuesta entrarían en esa permanente algunas de las voces críticas que se habían pronunciado los últimos días. En ese núcleo duro Arrimadas sigue manteniendo a a Carlos Cuadrado y José María Espejo, pero como secretarios del partido a pesar de que minutos antes de la reunión de la Ejecutiva se apartaran a un lado de sus cargos como vicesecretarios.

El organigrama propuesto quedaría con Inés Arrimadas, como presidenta; Marina Bravo, secretaria general; Edmundo Bal, portavoz; Melisa Rodríguez, portavoz adjunta. Los secretarios serían: Ignacio Aguado, Jordi Cañas, Carlos Cuadrado, Guillermo Díaz, José María Espejo, Sara Giménez, Fernando Giner, Borja González, Juan Marín, Daniel Pérez y Begoña Villacís. Toni Cantó también estaba dentro de esa propuesta, sin embargo, no la aceptó, dimitido de todos sus cargos y ha anunciado que deja la política tras exigir la dimisión de toda la Ejecutiva del partido.

Contra los tránsfugas

La Ejecutiva, que comenzó casi una hora después de su convocatoria, comenzó con la propuesta del portavoz de Cs en el Congreso, Edmundo Bal en la que instó a rechazar la puesta en marcha de la “operación del PP” y condenar sus oscuras prácticas, el “transfuguismo y la atracción de cargos a través de múltiples ofrecimientos “contrarios a toda ética y que no se limitan solo a la Región de Murcia. “Prácticas que pretenden conseguir que personas que hoy están en Ciudadanos dentro de unas semanas estén trabajando en otro partido”, criticó.

Además, propuso mostrar un “compromiso unitario para reafirmar no solo la vigencia y autonomía del proyecto, sino la voluntad de relanzarlo” en este momento en que el centro político en España es más necesario que nunca.

Testimonio de Murcia

Durante la reunión, la diputada de Ciudadanos de la Región de Murcia Ana Martínez y el concejal del ayuntamiento Mario Gómez, quienes presentaron la moción de censura, narraron los episodios vividos en primera persona en sus gobiernos con el PP y los duros meses de denuncia de presunta corrupción e irregularidades, así como la situación de acoso vividas por levantar la voz. Motivos por los cuales presentaron dicha moción de censura en Murcia. Tras su testimonio, donde reivindicaron la lucha firme de Cs contra la corrupción, la Ejecutiva, indicaron fuentes del partido, les dedicó dos largos aplausos.