Un marroquí sale a nado de Ceuta hacia su país, recoge a su sobrino y vuelven juntos también nadando

La Guardia Civil los recató del agua y fueron atendidos por la Cruz Roja

Agente de la Guardia Civil en un servicio humanitario en el puerto de Ceuta Antonio Sempere / Europa Press
17/02/2021
Agente de la Guardia Civil en un servicio humanitario en el puerto de Ceuta Antonio Sempere / Europa Press 17/02/2021Antonio Sempere Europa Press

La entrada a nado hacia Ceuta desde Marruecos, o en sentido inverso, se ha convertido en habitual con los peligros que ello conlleva en un trayecto en el que se pueden emplear entre 20 y 30 minutos.

Este fin de semana se ha dado un caso llamativo. Un marroquí salió a nado hacia Castillejos, al otro lado de la frontera; allí, recogió a su sobrino y los dos, también a nado, volvieron a la Ciudad Autónoma.

Según, han informado a LA RAZÓN fuentes de la Guardia Civil, agentes del Cuerpo tuvieron que auxiliar a dos personas que se encontraban en el agua, cerca del espigó del Tarajal. Fueron recogidos por una patrullera, que rescató a un adulto y aun menor.

Una vez en tierra, fueron atendidos por la Benemérita y la Cruz Roja, que les facilitó ropa seca, les tomó la filiación y les hicieron la prueba del PCR en cumplimiento de los protocolos sanitarios. Después, fueron trasladados a una nave habilitada para pasar la cuarentena.

Entonces, se comprobó que el adulto ya había estado en Ceuta, a la que había llegado de manera ilegal. Por razones que se desconocen, decidió volver en sentido inverso para recoger a su sobrino y ambos realizar desde Marruecos el trayecto a nado.

Las citadas fuentes han señalado que estos días se ha detectado el paso de menores acogidos en Ceuta hacia el vecino país ante la próxima celebración del Ramadán.

En cualquier caso, según denunció la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) existe una falta de medio para poder controlar este tráfico de personas que, además de ilegal, conlleva graves peligros para los que lo protagonizan.

Tío y sobrino ya están en Ceuta, protagonistas de una reagrupación particular surgida en plena Frontera Sur, en una línea fronteriza cerrada por vía terrestre que deja cualquier posibilidad de pase en el mar.