El “Furor” español mantiene a raya a los piratas del Golfo de Guinea

La Armada apoya con un buque a los países de la zona para combatir la delincuencia y los tráficos ilícitos en el epicentro mundial de la piratería

El BAM Furor de la Armada en aguas del golfo de Guinea
El BAM Furor de la Armada en aguas del golfo de GuineaEmad

España redescubrió hace unos años el fenómeno de la piratería con los famosos secuestros de los pesqueros vascos Playa de Bakio y Alakrana frente de las costas de Somalia en 2008 y 2009, respectivamente. No fueron casos aislados, el cuerno de África pasó a ser en pocos años una de las rutas marítimas más peligrosa del mundo para los miles de embarcaciones que surcan sus aguas.

Para hacer frente a esta amenaza creciente, España y Francia impulsaron la primera misión marítima de la Unión Europea, la “operación Atalanta”. Desde entonces, el Ministerio de Defensa español mantiene en la región un avión de patrulla marítima del Ejército del Aire y un buque de la Armada de forma permanente. La situación ha cambiado mucho en una década después y la estabilidad ha regresado a unas aguas hace no mucho infestadas de piratas.

El descenso de los ataques en el Índico coincide con un preocupante aumento de la inestabilidad en el Golfo de Guinea. Aquí España también tiene una misión, el conocido como Despliegue Africano. En esta operación participa actualmente el Buque de Acción Marítima (BAM) “Furor”, el buque más moderno de la Armada española, en servicio desde enero de 2019. La misión echó a andar en 2014, si bien España realiza despliegues intermitentes en esta zona de 2009. En la práctica, implica el envío semestral de un buque al Golfo de Guinea por un periodo de entre tres y cinco meses.

Proteger los intereses nacionales

La operación está en línea con la Estrategia de Seguridad Nacional. Este documento deja claro el interés español por fortalecer la seguridad marítima en la región para proteger los intereses nacionales (suministro energético y pesca) y las líneas de tráfico marítimo con España.

El principal objetivo del Despliegue Africano es apoyar a los países ribereños en la lucha contra los ataques piratas, a través de actividades de cooperación tanto en mar como en puerto para incrementar sus capacidades militares y mejorar sus procedimientos de coordinación y cooperación. Entre estas actividades se incluyen ejercicios y patrullas conjuntos con fuerzas navales de la región y de otros países europeos o el asesoramiento a los mandos en seguridad marítima. El foco no solo está puesto en la piratería sino también en actividades ilícitas como la pesca furtiva o el robo de hidrocarburos.

El BAM Furor durante un ejercicio FOTO: Emad

Las cifras reflejan cómo el Golfo de Guinea ya es el epicentro mundial de la piratería. Una de las principales acciones criminales es el secuestro o el intento de secuestro de las tripulaciones de las embarcaciones asaltadas. De los 135 tripulantes secuestrados en 2020 a nivel mundial, 130, es decir, el 95% lo fueron en esta región, según el Informe anual sobre piratería de la Oficina Marítima Internacional (IMB). En el último trimestre, por ejemplo, 39 tripulantes fueron secuestrados en solo dos incidentes.

Esta tendencia parece continuar en este 2021. En enero, el abordaje de un buque acabó con 15 tripulantes secuestrados y un fallecido por los disparos de los atacantes. En el 80% de los asaltos, los atacantes estaban armados. Además, los incidentes se registran cada vez más lejos de la costa, lo que pone de manifiesto una creciente profesionalidad de las redes criminales y una mejor coordinación.

Ecuador del despliegue

El “Furor” acaba de alcanzar el ecuador de su despliegue. El BAM zarpó a principios de marzo de su base en Cartagena y regresará a casa a finales de mayo. En las últimas semanas, ha participado en dos grandes ejercicios navales, uno liderado por Estados Unidos con la presencia de fuerzas de 33 países y otro junto con buques de Francia, Italia y Portugal, y también se ha adiestrado con marinas como la de Nigeria.

Ejercicio en aguas del Golgo de Guinea FOTO: Emad

Este despliegue incluye escalas en los puertos de Noaudhibou (Mauritania), Tema (Ghana), Lagos (Nigeria), Douala (Camerún), Port Gentil y Libreville (Gabón) y Dakar (Senegal). La tripulación está compuesta por un total de 63 hombres y 5 mujeres, entre los que se encuentra la propia dotación del buque (54 personas), un Equipo Operativo de Seguridad (EOS) perteneciente a Infantería de Marina, y diverso personal comisionado entre los que se encuentran un intérprete, un médico y un instructor de buceo.

El “Furor” también está preparado para actuar contra los piratas llegado el momento. Los precedentes existen. Hace apenas dos años el patrullero “Serviola” tuvo que acudir en auxilio de un barco mercante de bandera nigeriana capturado por un grupo de piratas armados con fusiles AK-47 y lanzagranadas. En aquella ocasión, la maniobra de aproximación del patrullero provocó la huida de los asaltantes.

Proyecto piloto de la UE

España no es el único que mira cada vez más a esta zona. La Unión Europea lanzó en enero de este año un proyecto piloto como Concepto de Presencia Marítima Coordinada (CPMC) que busca establecer una misión permanente en el Golfo de Guinea para combatir el alarmante incremento de la piratería armada y los secuestros en buques. Dentro de esta iniciativa también esta España, junto con otros siete países: Austria, Países Bajos, Italia, Francia, Dinamarca, Grecia y Finlandia.

La propia ministra de Defensa, Margarita Robles, reconoció en un reciente encuentro con la prensa que “el Golfo de Guinea es un tema que preocupa mucho en Europa, lo estamos viendo, analizando y estudiando”. Una de las opciones que está sobre la mesa es que el Despliegue Africano acabe integrándose en la CPMC, aunque por el momento no hay nada decidido.