Los “escoltas” de Iglesias lideraron el ataque a la Policía en Vallecas

Estaban situados en primera línea e iniciaron la agresión a los agentes en el acto de Vox

Los dos detenidos del entorno de Podemos, uno de ellos militante del partido, tuvieron un «papel dirigente» y «predominante» en los disturbios del pasado 7 de abril en el madrileño barrio de Vallecas, durante un mitin de Vox. Según han informado a LA RAZÓN fuentes de la investigación, estos individuos se situaron desde el primer momento en primera línea y fueron los que atacaron con patadas a los agentes de las unidades antidisturbios, desplegadas en la zona, para proteger el citado acto político.

Detrás de ellos, se situaba una masa de individuos, que no han sido, al menos de momento, detenidos, ya que la investigación, de la que aún «quedan algunos flecos», se centra en los que se puede acreditar que agredieron a los agentes. En las grabaciones de las que disponen las Fuerzas de Seguridad, se ve claramente como Alberto R. R., de 44 años, agrede con patadas a los agentes que se protegen con los escudos. Justo a su lado, está Daniel J. J. , de 32 años, que también protagoniza ataques a los policías.

Este hecho, que estuvieran en primera línea, no se considera casual, sino que demuestra su papel de iniciativa y preponderante en un momento en el comenzaba una situación de violencia, como quedó acreditado.

La detención de ambos fue decidida en función de las agresiones, independientemente de su adscripción política. Como ha ocurrido con otros individuos arrestados, que eran de grupos anti sistema o anarquistas.

Por lo que respecta a Alberto, se sabe que frecuenta la sede de Podemos y que ha realizado coberturas de seguridad para Pablo Iglesias, que cuenta con un servicio de protección oficial a cargo de miembros de la Brigada de Escoltas del Cuerpo Nacional de Policía. Esta protección se le mantiene en su condición de ex vicepresidente del Gobierno.

Alberto es una persona de confianza del dirigente de Podemos y forma parte de una especie de «núcleo» que le acompaña en determinados momentos. Entre los integrantes, y de manera importante, figura Jaime J. J., alias «Pirrakas», que fue jefe del grupo ultra del Rayo vallecano, los «Bukaneros», al que se le ha visto montarse en el vehículo de Iglesias, pese a la presencia de la escolta policial. Este individuo es hermano de Daniel, uno de los arrestados.

Cuando los agentes de la Brigada Provincial de Información (BIP) de la Policía Nacional acudieron a detener a Daniel, se encontraba en su trabajo en Toledo. «Pirrakas», que cuenta con antecedentes, debió pensar que los agentes iban a arrestarle a él y se presentó en dependencias policiales, donde se le aclaró que el buscado era su hermano, que, al final, se personó, con abogado, y fue arrestado.

Lo que parece claro, según las mismas fuentes, es que ese «núcleo» de confianza existe y que dos de sus miembros figuraban en primera línea de los disturbios, lo que no quiere decir que Podemos estuviera implicada en un plan de agresiones.

En cualquier caso, la formación morada aparece tangencialmente relacionada con unos hechos en los que se ha alterado el orden público, en el marco de campaña en la que, a falta de conocer los resultados de la noche del próximo martes, no parece tener unas buenas expectativas. El tensionamiento de la campaña no parece haber dado los resultados apetecidos.

Es cierto que, desde esta formación política, en concreto por parte de Juan Carlos Monedero, se animó a los contra manifestantes a acallar a los del mitin de Vox y desinfectar después el lugar con lejía, pero no a protagonizar actos violentos. Un mensaje en la línea del protagonizado por Pablo Echenique durante los graves incidentes habidos el mes de febrero en el centro de Madrid, con ocasión de una concentración en la que se pedía la libertad del rapero Pablo Hasel.

Las citadas fuentes insisten en que no entran en este asunto, ya que la misión que tienen encomendada es la de identificar y detener a los agresores de los agentes de la Policía Nacional.