La Policía desarticula en Navarra un grupo de “kale borroka”

Los terroristas calleros disponían de manuales para fabricación de explosivos y ya habían atacado sucursales bancarias y a agentes de las Fuerzas de Seguridad

Un agente de Policía Nacional Científica lleva detenido a uno a uno de los miembros detenidos de Gazte Koordinadora Sozialista Eduardo Sanz / Europa Press
Un agente de Policía Nacional Científica lleva detenido a uno a uno de los miembros detenidos de Gazte Koordinadora Sozialista Eduardo Sanz / Europa PressEduardo Sanz Europa Press

La Policía Nacional ha detenido en Navarra a diez individuos acusados de formar parte de un “talde” (grupo) de kale borroka (terrorismo callejero) del entorno de Gazte Koordinadora Sozialista(GKS), la disidencia de ETA.

La investigación, que ha durado un año, ha permitido identificar, entre otros, a los presuntos dinamizadores de diversos sabotajes y altercados en los que se atacaron cinco sucursales bancarias y dos comercios, además de cruzar y quemar contenedores; y atacar con piedras y otros objetos contundentes a la policía. “Todo ello de una forma organizada y con una perfecta planificación de guerrilla urbana”, según fuentes de la investigación.

“La actividad delictiva del grupo estaría ligada a la militancia de sus miembros en organizaciones políticas secesionistas radicales, concretamente al entorno de la azte Koordinadora Sozialista (GKS), organización juvenil incardinada en el sector disidente más radical de la Izquierda Abertzale, simpatizando con la causa de Amnistía Ta Askatasuna, (ATA)”.

Entre otros hechos violentos llevados a cabo por este grupo, destaca la “extrema violencia desplegada en los graves incidentes ocurridos en la tarde-noche del 7 de noviembre de 2020 en el barrio de la Rochapea, después de haberse celebrado una manifestación en el Casco Viejo de la ciudad”. Finalizada las misma, un numeroso grupo de manifestantes, dirigidos y coordinados por varios de los detenidos, se trasladó al citado barrio, donde protagonizaron graves incidentes de orden público con barricadas y ataques a la Policía”.

Durante los citados disturbios, atacaron un cajero de la “La Caixa”, en cuyo interior se había refugiado un matrimonio con sus cuatro hijos menores de edad, que sufrieron un episodio de pánico por la situación vivida, al sufrir la entidad el lanzamiento de piedras, botellas y objetos contundentes, así como el golpeo de los cristales con un martillo. A raíz de este suceso, uno de sus hijos de muy corta edad se niega a pasar desde entonces por el lugar debido al pánico generado al recordar los hechos.

El núcleo más radical y beligerante de este grupo criminal, compuesto de cuatro personas, conformaba la base de otro grupo más amplio de individuos conexos con los investigados; participaron de forma conjunta con todas o parte de las acciones violentas o agresiones que se han registrado en la investigación.

En el transcurso de las detenciones se han realizado tres registros en domicilios de algunos de los detenidos, en los cuales se han intervenido entre otros efectos, manuales para la confección de explosivos, un esquema gráfico para la confección de coctel molotov tipo químico, cinco cohetes modelo trueno, un puño americano, dos defensas extensibles metálicas, información para evitar el control policial, propaganda de GKS y numeroso material informático.