La derecha gana 800.000 votos

Los dos principales movimientos migratorios que sufre el PSOE son en favor del PP y de la abstención

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, es aplaudida en la sede del partido junto a Pablo Casado
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, es aplaudida en la sede del partido junto a Pablo CasadoJesús Hellín Europa Press

El mapa político nacional comienza a cambiar. El revulsivo que ha traído el resultado de los comicios en la Comunidad de Madrid el pasado 4 de mayo comienza a ser compartido en todo el territorio nacional. Las izquierdas pierden votantes y las derechas los ganan.

En este año y medio que nos separa de las elecciones generales del 10-N las izquierdas han perdido en su conjunto novecientos mil votantes. De 10,5 millones de votos han pasado a 9,6 millones. En cambio las derechas han incrementado su electorado, pasando de 10,4 a 11,2 millones de votantes.

Pero estos cambios no han sido uniformes, en el lado de las izquierdas los partidos gobernantes retroceden en votos, PSOE y Unidas Podemos sufren importantes correctivos por parte de sus votantes; es significativo y esclarecedor que los dos principales movimientos migratorios que sufre el PSOE son en favor del PP y de la abstención: 322.000 votantes socialistas se pasan a Pablo Casado, mientras que 319.000 se unen a la abstención.

Esto representa que el 9,4% de los que votaron a Pedro Sánchez eligen estas dos opciones. Pero la deserción del voto socialista alcanza el 15,0% en total.

Con respecto al socio principal de Sánchez, Unidas Podemos, sigue un proceso de deterioro similar. 351.000 de sus votantes se pasan al partido de Íñigo Errejón, Más Madrid, lo que representa el 11,3% de sus electores de 2019. A la abstención acuden 327.000 votantes, lo que supone el 10,5% de su electorado. En total los morados pierden el 29,3% de sus votantes.

Estas pérdidas no llegan a ser compensadas ni de lejos por los 460.000 votantes netos con los que crece el tándem Más País/Compromís. Además su concentración de voto más importante en solo dos circunscripciones electorales, Madrid y Valencia, limita su expectativa electoral. De hecho, tan solo logran pasar de 3 a 6/8 escaños en el conjunto de España.

La izquierda comienza a sufrir el mal de la Ley D´Hondt que tanto limitó a las derechas españolas desde abril de 2019, cuando eran tres formaciones.

Aunque ahora siguen siendo también tres, en la práctica Ciudadanos apenas tiene voto para aspirar a más de 1 o 2 escaños. El voto del centroderecha se concentra ahora básicamente en el PP de Pablo Casado y Vox liderado por Santiago Abascal.

Lo que les permite convertir 58.000 votos populares en escaño, mientras que a Vox le cuesta más, 67.000 votos. Pero para Ciudadanos el precio a pagar es de 442.000 votos por escaño.

El electorado de Ciudadanos ha entendido la necesidad de concentrar el voto en el PP, como ha sucedido en la Comunidad de Madrid; el 40,8% del electorado naranja ya ha dado el paso y marcha al partido de Génova. Se trata en total de 674.000 votantes. El mayor movimiento de votantes entre partidos detectado desde las elecciones del 10-N.

Leales a Arrimadas

De los 1.650.000 votantes naranjas de noviembre de ese encuentro con las urnas en noviembre de 2019 solo quedan leales a Inés Arrimadas 489.000, por lo que es razonablemente acertado considerar que en pocos meses pueden reducirse a niveles mucho menores. Lo que facilita la primera fase de la reunificación del centroderecha.

Pero no solo atrae el PP voto de Ciudadanos y de Vox, también del PSOE, como quedó demostrado también en las elecciones de este 4 de mayo en la Comunidad de Madrid: nada menos que 322.000 votantes del PSOE del 10-N manifiestan su intención de votar ahora al PP.

Todos estos trasvases dejan al PP como la formación que más votantes retiene, concretamente el 94,9% de sus electorales volverían a elegir sus siglas en unas elecciones. Seguido por Vox, que conserva el 92,1%.

La fortaleza de estos partidos de las derechas contrasta con la lealtad del electorado de las izquierdas. En el caso del PSOE es del 85,0%, mientras que en Unidas Podemos alcanza el 69,7%. Directamente relacionado con ello es que PSOE y Unidas Podemos envían a la abstención 646.000 votantes, frente a tan solo 158.000 del PP y Vox.