Marruecos espera un “gesto” del Gobierno español sobre el jefe Polisario para resolver el conflicto

La reproducción fotográfica del pasaporte falso que utilizó en nuestro país se aporta como prueba de que se trató de ocultar su presencia

Hospital San Pedro de Logroño
Hospital San Pedro de LogroñoVINCENT WESTREUTERS

Marruecos espera un “gesto”, una “respuesta legal”, del Gobierno español en el asunto de la presencia en España del jefe del Frente Polisario, Brahim Ghali, como la fórmula de resolver el conflicto que enfrenta a ambos países.

Fuentes diplomáticas del vecino país, consultadas por LA RAZÓN, han recordado que el origen del conflicto no es otro que la entrada en nuestro país de Ghali, que lo han dejado en sendos comunicados oficiales del 25 de abril y el 8 de mayo, y que se trata de un asunto muy sensible para Marruecos, dado que se trata de un jefe que les declaró la guerra en noviembre del año pasado, con lo que eso conlleva de riesgos para la población.

Asimismo, insistieron en que el problema no es de carácter migratorio y que Marruecos, tanto en Ceuta como en Melilla, está aceptando todas las devoluciones de personas que han entrado ilegalmente en España conforme a un acuerdo que data de 1992.

La embajadora no regresará a Madrid

De hecho, la embajadora marroquí en España, Karima Benyaich, llamada a consultas el pasado martes a Rabat, “no regresará mientras dure la crisis, y la crisis durará mientras continúen su verdadera causa”, que es la entrada de Ghali, en territorio español “en condiciones indignas para un estado de derecho” y su no comparecencia ante la Justicia española, declaró hoy el ministro marroquí de Exteriores, Naser Burita, en una comparecencia restringida ante la prensa.

En la primera referencia de un responsable marroquí a la avalancha migratoria registrada en Ceuta los pasados días -8.000 llegadas en 48 horas-, Burita dijo que esa oleada se debió “a un contexto de fatiga del dispositivo policial marroquí tras las fiestas del fin de ramadán” pero también a “la inacción total de la policía española”, que según él se despliega a razón de un policía por cada cien agentes marroquíes en las zonas fronterizas.

Fuentes marroquíes facilitaron a este periódico la fotografía del pasaporte falso que Ghali habría utilizado en su entrada a España con el nombre de Mohammed Ben Battouche y lo citan como una prueba de que se trató de ocultar su presencia en nuestro país, lo que dio origen al actual conflicto.

El digital Le360 abunda en este asunto y subraya, citando a un alto funcionario diplomático, que la crisis “no está relacionada con el flujo migratorio, sino con la admisión secreta, en España, de un criminal de guerra que ha llamado a tomar las armas contra los marroquíes”.

Añade que “el Ejecutivo español ha persistido en su política de ignorar a Rabat, sin tener en cuenta que la acogida del líder del Polisario se equipara en Marruecos con “complicidad con un criminal de guerra e inacción de los tribunales españoles”.