Mayoría absoluta para la derecha

La resaca de Madrid y la gestión del fin de la pandemia les eleva a un porcentaje de voto récord en la última década: el 48,2%. La izquierda pierde más de 1,2 millones de votantes y las derechas crecen en un millón

Encuesta NC Report 22 mayo
Encuesta NC Report 22 mayoT. Nieto

La última encuesta de NC Report para LA RAZÓN coloca al centro derecha en datos récord de apoyo en la última década. La concentración del voto en dos candidaturas, PP y Vox, y la desmovilización de la izquierda sirven para elevar a este bloque hasta la mayoría absoluta.

Pablo Casado y Santiago Abascal alcanzarían hoy, de celebrarse elecciones, los 180-181 escaños, la cifra más alta desde 2011. Para ello se quedan con el 48,2 por ciento del voto y suben hasta los 11,4 millones de votantes. El PP roza los 130 escaños con el 30 por ciento de los votos. Y Vox se aproxima al 15 por ciento de los votos y se mueve en una horquilla entre los 48 y los 50.

Entre los dos partidos suman la mayoría absoluta sin necesidad de la formación naranja, que en unas generales confirmaría su descalabro. Según este sondeo, el partido de Inés Arrimadas quedaría en el Congreso de los Diputados con una representación de 1 o 2 escaños, frente a los 10 que consiguió salvar en los comicios de noviembre de 2019.

En este esquema, Abascal tendría la llave del Gobierno de la Nación y podría elegir entre exigir un Gobierno de coalición o condicionarlo con su apoyo externo. Es una decisión estrictamente estratégica, pero lo lógico es que, ante este escenario, Vox revisase su criterio actual, el de quedarse fuera de los gobiernos que hoy sostiene parlamentariamente, y quisiera ejercer su poder desde dentro del Palacio de la Moncloa.

Confianza en Génova

Génova trabaja con la hipótesis de que el tiempo sumará a su favor y debilitará más a Vox, después de que los resultados de las elecciones de Madrid confirmaran la capacidad de Isabel Díaz Ayuso de contener el crecimiento de la organización política que preside Abascal. La presidenta madrileña salió del 4-M en condiciones de seguir gobernando sin que Vox entre en su gobierno ni pueda imponerle exigencias draconianas.

En el bloque del centro derecha sigue siendo clave, a futuro, la evolución del proceso de reagrupamiento de sus votantes. El PP tiene la ventaja de que cada encuesta les confirma que Cs no tiene margen de recuperación, pero también valora las consecuencias de esta crisis de los naranjas en la estabilidad de sus Gobiernos autonómicos.

De hecho, esto puede activar operaciones de absorción anticipadas en Castilla y León o Andalucía, por ejemplo, para evitar que la izquierda intente la misma jugada que en Murcia con la moción de censura.

La izquierda sigue pagando el coste de la gestión de la pandemia, de los movimientos mal controlados a nivel autonómico y de un desgaste focalizado en la figura del exvicepresidente Pablo Iglesias, y ahora, tras su salida de la política, en la del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Desmovilización en la izquierda

Sin Iglesias, el mapa del electorado de izquierdas tiene que reajustarse, pero el riesgo del PSOE es que la fatiga y la desmovilización deje a una parte del votante de los morados fuera de las urnas, en lugar de que sean ellos los que se beneficien de la complicada situación política a la que se enfrenta el partido fundado por Iglesias.

Las izquierdas reunirían hoy 1,2 millones de votos menos que en las últimas elecciones generales. Casi el mismo porcentaje en el que sube el centro derecha, que gana un millón de apoyos. El PSOE pierde entre 18 y 20 escaños, y Unidas Podemos, entre 14 y 16. Los socialistas bajan 2,2 puntos y los morados hasta 3,7.

Esto no se compensa con el limitado avance de Más Madrid-Equo-Compromís, que es de tan sólo 2,1 puntos y entre 2 y 3 escaños. Hoy, el partido de Íñigo Errejón no tiene todavía capacidad de extrapolar los resultados de la Comunidad de Madrid a nivel nacional, pero también está pendiente ver cómo reestructura su estrategia nacional una vez que Podemos ha perdido a su principal pieza electoral. Con Podemos descabezado, y sin estructura de poder territorial, la proyección política y electoral de este partido está llena de incertidumbres. La sucesión será un proceso complicado y en el que cabe esperar que haya más reajustes orgánicos y más bajas en el equipo de la etapa de Iglesias.

Este último sondeo de Nc Report confirma la estabilidad del voto independentista y nacionalista. ERC se mantiene en los 13 escaños. Pero el PNV podría incrementar su representación en un diputado, y lo mismo ocurre con la formación del expresidente fugado Carles Puigdemont. Es un escaño que baila entre Junts y la CUP.