Así era el zulo en el que permaneció Ortega Lara secuestrado 532 días

Los Reyes inauguran el Centro Memorial de Víctimas con sede en Vitoria que recrea el horror que padeció el funcionario de prisiones

El zulo donde permaneció secuestrado Ortega Lara 532 días
El zulo donde permaneció secuestrado Ortega Lara 532 días FOTO: Infografía: José Luis Montoro/ Antonio Cruz

El zulo donde el funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara permaneció secuestrado durante 532 días era el símbolo del horror; prácticamente un ataúd. Allí, la banda terrorista ETA lo enterró en vida en un espacio de 2,2 metros de ancho por 1,80 metros de alto en donde solo podía ponerse completamente de pie en el centro.

El lugar estaba iluminado por una bombilla que además no tenía mucho voltaje. Contaba con una hamaca de playa, un saco de dormir, una mesa, una silla, un orinal, jabón y esponja para su aseo.

En el muro frontal, una pequeña puerta que en alguna ocasión empleó alguno de los etarras -como el día que le sacaron fotos para reivindicar el secuestro-, y en la otra pared el ventanuco por donde le daban la comida.

Recreación del zulo donde fue secuestrado José Antonio Ortega Lara, en el nuevo Memorial de las Víctimas del Terrorismo.
Recreación del zulo donde fue secuestrado José Antonio Ortega Lara, en el nuevo Memorial de las Víctimas del Terrorismo. FOTO: Pablo González Europa Press

El ambiente estaba cargado de suciedad, las paredes llenas de mugre y flora producto de la humedad del cercano río Deba. Además, aumentaban su tortura con un ventilador. Las paredes estaban decoradas por los captores con carteles de surfistas y de la playa de la Concha de San Sebastián.

El agujero en el que Ortega Lara permaneció secuestrado, posiblemente el mismo en el que estuvo Julio Iglesias Zamora, fue excavado bajo la plancha de hormigón de la fábrica de la muerte de Mondragón en la que ETA construía nuevos modelos de bombas Jotake.

Imagen del zulo en el que permaneció Ortega Lara durante 532 días
Imagen del zulo en el que permaneció Ortega Lara durante 532 días

El zulo tenía tres partes diferenciadas. La primera era la más pequeña, en la que se ubica el ascensor hidráulico que comunicaba la superficie con el agujero. Desde allí se accedía a una segunda estancia un poco más amplia, que permitía ver la estructura metálica que soportaba la presión del suelo.

Zulo de Ortega Lara
Zulo de Ortega Lara FOTO: José Luis Montoro | Antonio Cruz

Los Reyes visitaron hoy una reproducción de ese zulo en la inaguración del Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo.

Ortega Lara tras ser liberado por la Guardia Civil el 1 julio de 1997. (AP Photo/El Mundo, Tono Gallego)
Ortega Lara tras ser liberado por la Guardia Civil el 1 julio de 1997. (AP Photo/El Mundo, Tono Gallego)

Bolinaga, el carcelero

Cuando Ortega Lara fue liberado por la Guardia Civil, pensó que eran los terroristas los que bajaban de nuevo al zulo y les dijo: “Matadme de una puta vez”.

A Bolinaga lo detuvieron en mayo de 1997, después de que la Guardia Civil encontrara pruebas de un pago de «cinco kilos para Bol» por parte del cabecilla de ETA Juan Luis Aguirre Lete. La Guardia relacionó esas siglas con Jesús María Uribetxeberria Bolinaga, natural de Mondragón, y montaron un dispositivo de vigilancia. Fue así como comprobaron que acudía regularmente junto a otros tres etarras a una nave a la que transportaban comida. Cuando miembros del Cuerpo le preguntaron por el paradero del funcionario de prisiones a Jesús María Uribetxeberria Bolinaga prefirió no dar ninguna pista. «Que se muera de hambre ese carcelero», respondió.