El Ejército modernizará sus aviones apagafuegos, con más de 30 años de servicio

Actualizará la aviónica y la instrumentación de diez de sus “botijos” y aspira a adquirir cuatro nuevas unidades

Apagafuegos durante una descarga de agua
Apagafuegos durante una descarga de aguaEjército del Aire

Si hablamos de lucha contra los incendios forestales, una de las primeras imágenes que rápidamente viene a la mente es la de la silueta de los apagafuegos del Ejército del Aire. Cada verano, estos inconfundibles hidroaviones, de alas y fuselaje amarillo que recuerda al casco de un barco, se baten sin descanso desde el aire contra las llamas. Sus arriesgadas maniobras de descarga de agua, entre nubes de humo y sin apenas visión, son claves en el control de los grandes incendios. Los conocidos como “botijos” a los mandos de los “corsarios” llegan a zonas inaccesibles para los que desde tierra firme combaten el fuego, dejando siempre espectaculares imágenes para el recuerdo.

El 43 Grupo de Fuerzas Aéreas, ubicado en la base aérea madrileña de Torrejón de Ardoz, es la unidad responsable de la operación de estos aviones. La flota está compuesta actualmente por 14 aeronaves del modelo CL-215T, con más de tres décadas en servicio, y otras cuatro de la versión CL-415, adquiridos a partir de 2006. Cada avión tiene capacidad para dejar caer sobre las llamas hasta 6.000 litros de agua de una sola pasada.

Se trata de aeronaves que pasan profundas revisiones para estar a punto de cara a la exigente campaña estival contra los incendios, entre junio y septiembre. Sin embargo, los años y la intensa actividad comienzan a pesar, lo que obliga a invertir cada vez más en repuestos y mantenimiento. El Ejército del Aire asegura que la flota actual, con más de 185.000 horas de vuelo, “se mantiene en las debidas condiciones de seguridad, como siempre, pero es una realidad que conforme pasa el tiempo el intervalo medio entre averías disminuye y surgen averías nuevas, principalmente estructurales, consecuencia de la fatiga acumulada”.

Ante esta situación, la Fuerza Aérea ha iniciado los trabajos para la actualización de diez de sus apagafuegos CL-215T, adquiridos entre 1987 y 1991. En el programa también está involucrado el Ministerio de Transición Ecológica (Miteco) -sucesor del Ministerio de Agricultura-, que aportaría los fondos necesarios para la modernización. Cabe recordar que, aunque los apagafuegos son operados y mantenidos por el Ejército del Aire, corresponde al Miteco financiar los programas de compra o renovación de la flota como entidad que establece su necesidad.

Avión apagafuegos CL-215T FOTO: Ejército del Aire

En concreto, el programa contempla reformas estructurales y de aviónica e instrumentación, y permitirá la operación de estas aeronaves en la normativa del conocido como Cielo Único Europeo, con los requisitos técnicos que esto implica. “Una vez concretados estos requisitos, el programa previsiblemente saldrá a concurso público y se establecerán plazos para la modernización de un avión prototipo, que es lo más costoso en tiempo, y posteriormente los otros nueve previstos”, señala el Ejército del Aire.

Posible compra de nuevos aviones

Este proyecto forma parte de un plan que contemplaba inicialmente otros tres puntos: la compra de cuatro nuevos aviones CL-515 –el modelo más moderno en el mercado-; la retirada y posible venta a operadores civiles de los cuatro CL-215T más antiguos; y la actualización de los cuatro CL-415 para homogeneizar al máximo toda la flota.

Tanto el CL-215T como el CL-415 fueron diseñados por la compañía canadiense Canadiar, adquirida por Bombardier. Las dos versiones son muy parecidas por fuera. Las principales diferencias están en el interior, en concreto, en la cabina. El CL-415 cuenta con una cabina de vuelo digital y pantallas multifunción, además de un sistema de descargar de agua con cuatro compuertas, frente a las dos del CL-215. Ambos modelos pertenecen hoy a la también canadiense Viking Air, que además dispone de una evolución, el CL-515.

Imagen de un apagafuegos CL-415 en pista FOTO: Ejército del Aire

España tiene interés en esta versión con capacidad de carga de hasta 7.000 litros de agua, mejoras tecnológicas que facilitan la operación y un menor consumo de combustible. Sin embargo, por el momento, no está claro que la compra pueda materializarse. Viking no tiene actualmente abierta la cadena de montaje del CL-515 y señala que necesita un pedido mínimo de aviones para rentabilizar la inversión, una cuestión que, según explica el Ejército del aire, “no se ha llegado a concretar”.

Apagafuegos en el Ejército del Aire

Desde la entrada en servicio de los primeros CL-215 a finales de los años 70 del siglo pasado, por el Ejército del Aire han pasado 34 aviones Canadair (30 CL-215 y CL-215T y cuatro CL-415). De ellos, 31 fueron adquiridos por el actual Miteco y tres por el Ministerio de Defensa (tres de los cuatro CL-415). De esta flota de 34 aviones, ocho se han perdido en accidente, siete CL-215 (sin remotorizar, con motor de pistón) han sido vendidos a operadores civiles, uno está expuesto en el Museo del Aire y el resto (14 CL-215T y 4 CL-415) se encuentran en servicio en el 43 Grupo.