La ministra de Familia de Marruecos anuncia que ya está en marcha la repatración de los menores

Rabat va a realizar un censo de los miles que se encuentran en Francia, Italia y España

Varios menores acogidos en las naves del Tarajal (Ceuta) juegan al fútbolAntonio Sempere / Europa Press
Varios menores acogidos en las naves del Tarajal (Ceuta) juegan al fútbolAntonio Sempere / Europa PressAntonio Sempere Europa Press

“Nos estamos preparando para poner en marcha un dispositivo que nos permita recibir a estos menores en mejores condiciones”, según un comunicado de la ministra de Solidaridad, Desarrollo Social, Igualdad y Familia de Marruecos, Jamila El Moussali, al referirse al plan anunciado por el vecino país con el fin proceder al retorno de los menores que se encuentran acogidos en diferentes países, en especial en España.

“Primero debemos saber exactamente el número de menores afectados, porque muchos son los que presentan una identidad marroquí cuando no la tienen. Luego, se deben completar otros trámites antes de iniciar la operación de retorno”, precisó.

“Marruecos se prepara para este regreso con el fin de ofrecer al menor el lugar que ocupaba en su familia”. Según la ministra, el mejor hogar de acogida sigue siendo el de la familia. En caso contrario, estos menores serán atendidos en centros sociales pertenecientes al Estado. “Los marroquíes son reconocidos por su espíritu de solidaridad, ayuda mutua y caridad”, destacó Jamila El Moussali.

El digital Le360 subraya las dificultades para realizar el censo de menores fuera de su país, aunque admite que son varios miles distribuidos en su mayoría entre Francia, Italia y España.

El Rey Mohammed VI ordenó el pasado martes que se iniciaran los trámites necesarios para repatriar a los menores, sobre todo después de lo ocurrido en Ceuta a mediados del mes pasado, cuando centenares de ellos entraron en la Ciudad Autónoma, donde permanecen, ya que la inmensa mayoría de sus familias no quieren que regresen por falta de medios económicos.

La imagen de la “invasión” de la localidad, por cerca de 10.000 personas, entre los que se encontraban los menores e incluso familias con bebes, uno de los cuales tuvo que ser rescatado por un agente de la Guardia Civil, ha perjudicado a Rabat, que ha decidido atajar un problema, el de los menores, para el que se viene pidiendo una solución desde hace años en los países en los que se encuentran.

En plena crisis por la acogida del jefe polisario Brahim Ghali en España (ya ha vuelto a Argelia), interiorizado en Marruecos como un ataque al principio de buena vecindad, lo ocurrido en Ceuta, con la gravedad que suponía, enconó aún más la crisis. Rabat consideró que se trataba de desviar el asunto de su eje central (Ghali), aunque, a la postre, se ha impuesto el criterio de dar solución al problema que representan los menores no acompañados de origen marroquí en las naciones de acogida.