La estatua de Franco en Melilla no homenajea al Caudillo, sino al militar que fue por “sus años en África”

Un acta del Ayuntamiento de Melilla de 1977 prueba que la estatua retirada no está afectada por la Ley de Memoria Histórica

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Un acta del Ayuntamiento de Melilla demuestra que el monumento levantado a Francisco Franco en la Ciudad Autónoma en 1978 lo fue por «sus años de estancia en África», y en ningún caso se tuvo en cuenta su condición de jefe del Estado, Generalísimo o Caudillo, ni se menciona la Guerra Civil o la dictadura como motivos de ensalzamiento, por lo que la obra no se ve afectada por los supuestos que recoge la Ley de Memoria Histórica.

El acta de la sesión ordinaria celebrada por la Comisión Municipal Permanente está fechada el 6 de junio de 1977, ya en periodo democrático, según ha constatado la Plataforma Millán Astray, que reclama en los juzgados la reposición de la efigie a su última ubicación, y que acaba de conseguir que la Justicia haya ordenado a la Asamblea de Melilla su «conservación y protección».

Según puede verse en el acta, solicitada a través del Portal de Transparencia por la hermandad de veteranos legionarios, la convocatoria estuvo presidida por el entonces alcalde, Luis Cobreros Acero, «siendo las trece horas del día seis de junio de 1977», con presencia de los tenientes de alcalde Roberto Moreno Valdés, Miguel Gutiérrez Sánchez, Mercedes Salmerón Céspedes, José Lamas Román, Francisco Pérez Povedano, José Sánchez Mota y Andrés Morales Fernández, además del secretario y el interventor.

Entre los puntos del orden del día abordados por la corporación, el décimo aborda la «propuesta de adjudicación de concurso para realización de monumento». En este apartado, «analizan los señores asistentes el expediente relativo a la adjudicación por concurso del proyecto de construcción de un monumento a la memoria de Francisco Franco, alusivo a sus años de estancia en África, cuya ejecución fue aprobada por el Pleno de esta Corporación en sesión de fecha 8 de octubre de 1976».

El escrito municipal refleja a continuación las propuestas que se presentaron para la adjudicación de las obras. Se trata de la que suscribe Francisco Gámez, con un presupuesto de 2.920.000 pesetas, y la que formula José María Guevara en colaboración con el escultor Enrique Novo, con dos proyectos diferentes, uno con un importe de 2.974.191 pesetas, y otro por 2.837.347. Examinadas «detenidamente» las propuestas, y «tras larga discusión», se aprueba «por mayoría de votos» la propuesta de Guevara con el escultor, por la cantidad de 2.974.191 pesetas.

El acta de la sesión ordinaria celebrada por la Comisión Municipal Permanente está fechada el 6 de junio de 1977

Según el acta, votan en contra, «por considerar exclusivamente no reunir ninguna de las proposiciones las características artísticas adecuadas, los tenientes de alcalde señores Moreno Valdés, Gutiérrez Sánchez, y Dª Mercedes Salmerón Céspedes».

Votan a favor «el señor alcalde y los tenientes de alcalde Lamas Román, Pérez Povedano, Sánchez Mota y Morales Fernández». Es decir, que se aprobó el proyecto por cinco votos favorables y dos en contra.

Con esta información, la Plataforma Millán Astray pretende «acreditar que se trata del primer ayuntamiento de la democracia en levantar una estatua a Franco en reconocimiento a su estancia en África durante su carrera militar», así como «dejar claro y circunscribir» el monumento «al Franco que luchó en los años 20; considerar que hay exaltación afectada por la ley en ese ámbito está fuera de lugar».

Examinadas «detenidamente» las propuestas, y «tras larga discusión», se aprueba «por mayoría de votos» la propuesta de José María Guevara con el escultor Enrique Novo

La aprobación del acta tiene lugar «disueltas las Cortes franquistas y con Adolfo Suárez como presidente del Gobierno», recuerdan estas fuentes. La aprobación del acta tiene lugar «disueltas las Cortes franquistas y con Adolfo Suárez como presidente del Gobierno», recuerdan estas fuentes. El consistorio de Melilla en ese momento está en manos del último alcalde predemocrático y primero de la transición, Luis Cobreros Acero, que ejerció el cargo entre 1975 y 1979.

La Plataforma Millán Astray va a «hacer valer» ese documento ante el Juzgado Contencioso-Administrativo Número 3 de Melilla, donde presentó un recurso para que la estatua vuelva a su emplazamiento. La Fundación Franco podría hacer lo mismo para añadir valor a su propia demanda, admitida en el juzgado número 2 de la Ciudad Autónoma.

Desde 1978, sin acto oficial de inauguración

Encargada por el Ayuntamiento de Melilla al escultor y ex teniente coronel del Ejército Enrique Novo Álvarez, la estatua retirada de la vía pública el pasado 23 de febrero se hizo con intención de rendir homenaje a Francisco Franco como comandante de la Legión, por haber salvado a Melilla del ataque de Abd el Krim en la Guerra del Rif. Tras un tiempo guardada, se colocó en 1978, tres años después de la muerte de Franco, sin inauguración oficial. Estaba ubicada en el bulevar del Paseo del General Macías hasta que con su remodelación en 2005 se trasladó al pie de la Muralla Florentina, reconstruyéndose la plataforma, originalmente de piedra y después de ladrillo visto. Fue retirada de la vía pública tras aprobarse en la Asamblea de Melilla, con el voto en contra de Vox y la abstención del PP. Se trata de una estatua en bronce que representa a Franco vestido de comandante, con un bastón de mando en su mano derecha y unos prismáticos. En una placa aparece la inscripción: «Melilla al comandante de la Legión D. Francisco Franco Bahamonde, 1921-1977».