Introducían dominicanos en España por el sistema “look alike”

Detenidas 50 personas que utilizaban los pasaportes de otras con parecido físico con el fin de pasar los controles de Barajas

Agentes de policía nacional realizan controles a los pasajeros de la T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, en Madrid
Agentes de policía nacional realizan controles a los pasajeros de la T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, en MadridAlberto Ortega

Agentes de la Policía Nacional han detenido a 50 personas por favorecer la entrada irregular de ciudadanos dominicanos en España a través del Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas mediante el método conocido como “look alike”. Han sido detectadas al menos 61 personas que intentaban acceder a territorio español usando la documentación de compatriotas, nacionalizados o con residencia legal en España, con los que guardaban un parecido físico razonable, y por lo que debían pagar cantidades próximas a los 3.000 euros. Las detenciones se han producido en la provincia de Barcelona (46) y en Madrid (4).

La investigación policial, que ha contado con la colaboración de la Agregaduría de Interior de la Embajada de España en Santo Domingo, dio comienzo con la detección -tanto en aeropuertos de la República Dominicana como en el aeropuerto madrileño- de un incremento en el número de personas que desde el país caribeño pretendían acceder vía aérea a territorio español presentando documentación de la cual no eran titulares, especialmente durante los periodos de cierres fronterizos adoptados por España con motivo de la COVID-19.

Después de un año de investigación, los agentes han podido corroborar la existencia de una trama delictiva en la que ciudadanos de origen dominicano, asentados en nuestro país y en posesión de la nacionalidad española o con residencia legal en el país; cedían su documentación –DNI y pasaporte español o tarjeta de residencia y pasaporte dominicano- a otros ciudadanos de la República Dominicana que querían acceder a territorio español.

Por una compensación económica cercana a los 3.000 euros, los ahora detenidos hacían llegar sus documentos a compatriotas en la República Dominicana con los que compartían ciertos rasgos físicos. Una vez en posesión de esos documentos, y aprovechando las coincidencias fisonómicas, los inmigrantes viajaban con la identidad de los verdaderos titulares con la que sorteaban todos los controles fronterizos.

Cuando los inmigrantes eran detectados por los agentes en los controles del Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas veían denegada su entrada en el país y eran trasladados a la sala de retornados del aeropuerto, donde esperaban hasta ser embarcados en un avión de vuelta, se ponían en contacto telefónico con los titulares de los documentos para alertarles de lo sucedido, lo que propiciaba que de manera inmediata denunciaran la pérdida o sustracción de los mismos.