África

La Guardia Civil continuará en el Sahel africano para combatir el yihadismo

Los agentes de la Benemérita han fromado a un total de 1.734 agentes especializados en contra terrorismo

Un momento de la presentación de resultados
Un momento de la presentación de resultados FOTO: jmz gu

La Guardia Civil continuará en el Sahel africano para combatir a las bandas yihadistas que operan en este territorio, el Estado Islámico y Al Qaeda (a través de la colaición de grupos del JNIM). El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska ha presentado los resultados de las dos primera fases del proyecto GAR-SI Sahel, liderado por España y dirigido por la Benemérita.

En el proyecto, que se desarrolla en los países del G-5 del Sahel (Mauritania, Mali, Níger, Burkina Faso, Senegal y Chad) también participan la Gendarmería Nacional de Francia, el Arma de Carabineros de Italia y la Guardia Nacional Republicana de Portugal.

El objetivo general de este proyecto es la cooperación para garantizar la estabilidad en la zona, la mejora de las capacidades operacionales de las autoridades de dichos países, la mejora de la seguridad para sus ciudadanos y el respeto a los derechos humanos, así como la lucha contra la criminalidad organizada y el terrorismo.

El proyecto se inició en marzo de 2017 con la constitución del equipo de dirección y el despliegue progresivo de los coordinadores en dos fases y diferentes etapas. En la primera fase del proyecto se crearon siete unidades, compuestas por un total de 818 gendarmes, y en la segunda se han creado otras 916. En conjunto, se han formado 1.734 gendarmes.

Grande-Marlaska ha manifestado el interés de España en continuar con el proyecto. “Debemos seguir trabajando juntos. El esfuerzo conjunto está ofreciendo resultados y ello nos anima a continuar colaborando para poner en marcha la tercera fase”.

La propuesta de formación que desarrolla la Guardia Civil consiste en la creación de unidades tipo compañía, integradas por miembros de las fuerzas de seguridad locales con estatuto militar, para el control del territorio y la lucha contra la criminalidad organizada, incluido el terrorismo. Estas unidades disponen de la autonomía necesaria para desarrollar sus misiones. Para poder realizar sus funciones reciben adiestramiento especial en la lucha contra la delincuencia peligrosa, pero también en protección de la naturaleza, policía judicial e inteligencia, incluyendo además un módulo específico de derechos humanos, género y tráficos ilícitos.

Los Grupos de Acción Rápida Vigilancia e Intervención (GAR-SI) surgen sobre el modelo del Grupo de Acción Rápida de la Guardia Civil. Esta Unidad fue creada en España a principios de los años 80 con el fin de hacer frente a la amenaza terrorista de ETA y garantizar el control efectivo del estado sobre el territorio. Además, el GAR-SI se beneficia de la experiencia africana y las lecciones aprendidas extraídas de la unidad GAR de Senegal, completada por la formación en seguridad e intervención aportada por la Gendarmería Nacional Francesa y enriquecida por las contribuciones de los expertos policiales europeos que participan en el proyecto.

Las características de estas unidades son la robustez para hacer frente a todo tipo de amenazas, la flexibilidad para adaptar sus técnicas y procedimientos a la situación de forma gradual y la aplicación de medidas apropiadas para responder proporcionalmente a la entidad de la amenaza.

Estas unidades cuentan con un alto grado de movilidad, que les permitirá cubrir amplias zonas y reaccionar de forma rápida y efectiva para hacer frente a cualquier circunstancia. La combinación de estas características aporta un valor añadido a estas unidades para cumplir su principal objetivo, el control del territorio, informa la Guardia Civil.