Paso del Estrecho: nuevo pulso España-Marruecos

Lisboa demora la línea marítima alternativa que reclama Rabat

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España estaría presionando a Portugal para que no permita la utilización de sus puertos, en concreto el de Portimao, en el Algarve, para la operación Paso del Estrecho (Marhaba 2021) en la que, por decisión de Marruecos no se van a utilizar lugares de embarque españoles, con las consiguientes pérdidas económicas, según ha publicado «L’Opinion», que cita el portal i24news.

Según el citado diario de Marruecos y el digital, que cita a su vez autoridades portuguesas, el Gobierno español ha remitido una carta a Lisboa en la que pone en cuestión la utilización de sus puertos para la citada operación ya que «afecta los intereses españoles». Se asegura que Madrid ha advertido de que «no dudaría en obstruir el paso de sus barcos por los puertos españoles». Según estas informaciones, las autoridades portuguesas habrían informado a las marroquíes que «están bajo la presión de España».

Operación paso del Estrecho

Los portugueses –agrega– habrían pedido a Marruecos un plazo de dos días para solucionar el problema con España, alegando que las autoridades ibéricas han recurrido a la Unión Europea para presionar a Portugal y que ponga fin a su acuerdo de tránsito con Marruecos como parte de la Operación «Marhaba 2021».

Sin embargo, según informa El Confidencial desde el Ministerio de Asuntos Exteriores se niega que se haya presionado a Lisboa para que demore la puesta en marcha de la línea marítima entre Portimao y Tanger. Pero lo cierto es que el Gobierno portugués no ha inaugurado aún esa alternativa marítima al tradicional cruce del Estrecho hacia puertos españoles, que según anunció el propio Ejecutivo marroquí iba a estar ya operativa a finales del pasado mes de junio.

Las relaciones diplomáticas entre Madrid y Rabat no pasan por su mejor momento desde que el líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, fuera ingresado en un hospital de Logroño enfermo de Covid el pasado día 18 con el aval del Gobierno, que adujo motivos «humanitarios».

La presencia en nuestro país del líder de la República Árabe Saharaui Democrática –investigado por la Audiencia Nacional por torturas, detención ilegal y genocidio– permaneció en España hasta la madrugada del pasado 2 de junio.

Horas antes, había declarado por videoconferencia ante el juez Santiago Pedraz, que decidió no acordar contra él medidas cautelares para limitar sus movimientos. Ghali negó cualquier responsabilidad en las supuestas torturas y abandonó suelo nacional en un avión que despegó del aeropuerto de Pamplona.

Ahora, un juez de Zaragoza investiga si entró en nuestro país con documentación falsa.