Yolanda Díaz mantiene la cuota morada intacta en la crisis de Gobierno a pesar del cuestionamiento a Garzón

El presidente del Gobierno anunció ayer a la líder de Unidas Podemos en el Gobierno los cambios en el Ejecutivo. Tanto en el PSOE como en Podemos se habían mostrado molestos con las declaraciones de Garzón

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La remodelación del Gobierno ha llegado de manera inminente, antes incluso de lo previsto, según la tesis de la cuota morada en el Gobierno, que especulaba con que la reforma de calado de los ministros en Moncloa no llegase hasta septiembre.

Unos cambios que el presidente del Gobierno ha ejecutado en el más absoluto silencio y manteniendo las incógnitas para los ministros morados, quienes desconocían hasta ayer el contenido de la remodelación. Como ya adelantó este diario, en Podemos aseguraban que el presidente no había tratado con la vicepresidenta tercera del Gobierno el alcance de la remodelación del Gobierno y recordaban que cualquier reestructuración debe renegociarse en base al pacto de coalición.

Fue ayer cuando el presidente del Gobierno comunicó a la líder de Unidas Podemos en Moncloa los cambios que había decidido acometer en el seno del Ejecutivo, unos cambios que no afectan a la cuota morada en Moncloa según ha adelantado la Cadena Ser y ha confirmado LA RAZÓN. Según el entorno morado, se encontraba en estos días tranquilos en este aspecto. Es decir, que no preveían que la remodelación afectase a alguno de sus cinco ministerios.

De esta manera, la vicepresidenta Yolanda Díaz consigue mantener intacta la cuota morada en el Gobierno a pesar de que en esta última semana todas las miradas se dirigían, entre otros, al ministro de Consumo, Alberto Garzón, por la polémica surgida tras recomendar a la población en un vídeo público que redujesen la consumición de carne en sus dietas. Una recomendación que causó el malestar del sector ganadero y que recibió la reprobación del propio presidente del Gobierno y del ministro de Agricultura.

Sánchez y Díaz evitan así abrir abrir una crisis estructural en la coalición tras la salida de Pablo Iglesias del Gobierno. Desde Unidas Podemos tenían claro que en el caso de que el presidente quisiese tocar a la cuota morada en Moncloa se debía abrir una nueva negociación bilateral entre ambas partes.