El submarino S-81 se prepara para pelear

Navantia instala el periscopio de ataque y las consolas del sistema de combate en el “Isaac Peral”, que encenderá motores a finales de año

El primer submarino de la serie S-80, el S-81 “Isaac Peral”, se prepara para pelear. Navantia acaba de montar en el buque el periscopio de ataque y las consolas del sistema de combate con el software necesario para la puesta en marcha de los sonares. En agosto, se cargará la primera versión oficial del núcleo del sistema de combate y posteriormente, ya en el último trimestre del año, el submarino encenderá motores para hacerse a la mar en los primeros meses de 2022.

Y es que el “Isaac Peral” no está para vacaciones, las pruebas van a toda máquina y desde que fue puesto a flote el pasado mes de mayo los técnicos de Navantia no han tenido ni un respiro. El objetivo es cumplir los plazos y entregarlo a la Armada española en el primer trimestre del año que viene.

Puesta a flote del S-81 Isaac Peral de Navantia en Cartagena
Puesta a flote del S-81 Isaac Peral de Navantia en Cartagena FOTO: Navantia

Por el momento, ya se han ejecutado las pruebas de soplado y ventilación de lastres, de conservación de estanqueidad de lastres a flote y de refrigeración por agua de mar. También se han realizado las comprobaciones de los elementos de amarre, los de achique, la nivelación y regulación, el sistema de navegación inercial, la monitorización de la ventilación y los sistemas de aire acondicionado. Todo funciona.

El S-80 y sus tres grandes avances ya están a un paso

Superados esos primeros test, el submarino fue devuelto a tierra en la primera de las dos inspecciones previstas fuera del agua. Esto se conoce como varada y durante la misma se instalaron algunos de los sistemas necesarios para hacer de este buque la herramienta estratégica que necesita la Armada española. Por ejemplo, se colocó un sensor optrónico sobre la cabeza del mástil del mismo nombre, se arrancó y se probó el Sistema Integrado de Control de la Plataforma (SICP), desarrollado por Navantia Sistemas, y ya está totalmente operativo. Además, se instaló el periscopio de ataque y se han puesto en funcionamiento las consolas del sistema de combate con el software necesario para la puesta en marcha de los sónares. Dos sistemas importantes para un submarino de combate con este.

Precisamente esos sonares del S-81 son una de sus mejores armas del buque y uno de los tres principales avances de este buque frente a sus predecesores. Permiten detectar, seguir e incluso señalar al enemigo para que los sistemas de armas sepan dónde apuntar, más allá, obviamente, de ser los oídos del submarino, que es totalmente ciego fuera de la profundidad de periscopio. Han sido desarrollados por las empresas Lockheed Martin y la Sociedad Española de Electrónica Submarina (SAES) y hacen de este buque un sistema de grandes prestaciones tanto en guerra submarina como de superficie. Los equipos de detección comprenden sonar de casco, sonar de flanco, sonar de detección de obstáculos y minas y sonar remolcado.

El S-81 tampoco se irá de vacaciones en agosto. Navantia usará el mes estival por excelencia para cargar la primera versión oficial del núcleo del sistema de combate, el denominado hito CSLO (Combat System Lightoff), un sistema desarrollado por desarrollado por Navantia Sistemas.

Sistema de combate

El sistema de combate integrado es la segunda gran revolución de este buque frente a sus predecesores. Es el cerebro de combate, diseñado por Lockheed Martin e integrado por Navantia, capaz de responder a una amenaza de forma inmediata gracias a que integra todos los sensores y armas. Se manejará desde siete consolas.

S80
S80 FOTO: Antonio Cruz

Aparte de todo esto se prepara el buque para el siguiente hito de seguridad, que se realizará en el último trimestre del año y que pasa por el arranque de los grupos diesel alternadores-rectificadores y la posterior carga de baterías mediante los mismos.

Hablar de motores en la serie S-80 es hablar de los sistemas de propulsión AIP, la tercera gran novedad del submarino, si bien el “Isaac Peral” no contará con estos sistemas hasta su primera puesta a punto, en torno al año 2030.

Navegar a más profundidad y más tiempo

El denominado sistema de propulsión independiente de la atmósfera (AIP), permite obtener energía eléctrica en cualquier profundidad. Es decir, no hace falta acercarse a la superficie ni exponerse a que le vean para poder recargar las baterías como ocurre en sistemas similares de otros países que, encima, pesan más y ocupan más sitio. El sistema español también permite que los S-80 aguanten más tiempo bajo el agua en inmersión profunda haciéndolo más discreto. Por resumir su funcionamiento, el AIP está basado en una pila de combustible donde el dihidrógeno (H2) y el oxígeno (O2) se combinan para producir energía y agua (H2O).

S80
S80 FOTO: Antonio Cruz

El S-80 puede ser operado por una tripulación de tan solo 32 marinos, con ocho plazas más para personal adicional. Cabe destacar que entre las ventajas de este buque esta la capacidad de despliegue de operativos para acciones contra la costa.

La velocidad en inmersión del submarino supera los 19 nudos y puede bajar a 300 metros de profundidad. El buque tiene una eslora de 80 metros, un diámetro de siete y tiene un desplazamiento en inmersión de 3.000 toneladas. Y ya está casi listo para pelear.