Sánchez en EE UU: la gira del «Kennedy hispano»

Vuelve a España sin concreción de acuerdos o inversiones garantizadas, que -espera- se materialicen en los próximos meses

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su gira en EE UU
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su gira en EE UUJuanJo MartínEFE

La visita del presidente del Gobierno de España ha causado furor en su gira por Estados Unidos, aunque más por aspectos de forma que de fondo. Definido como el “Superman” español, Pedro Sánchez ha colapsado las redes sociales tras sus múltiples intervenciones en directo en la televisión estadounidense con comentarios relacionados, más que con su cargo público, con su atractivo físico.

Los espectadores del popular programa de TV “Morning Joe” de la cadena MSNBC, que roza el millón y medio de audiencia diaria, se hicieron eco durante la primera entrevista de Sánchez estrenando una intensa agenda de tres días, de su dominio del inglés y resaltaron su porte, comparando su apariencia con “Superman”.

“Pedro es sexy y también inteligente”, “No puedo dejar pasar el hecho de que es extremadamente guapo” o “es como la versión hispana de John F. Kennedy”, decían algunos mensajes de espectadores americanos en diversas redes sociales, como Twitter y Facebook, mientras el presidente respondía con seguridad a las preguntas de los presentadores.

Ese rol impuesto de estrella de cine no desentonó con la naturaleza de su viaje oficial: “eminentemente económica y financiera” para establecer contactos personales (y en persona, tras un año y medio de videoconferencias) con los principales sectores de inversión de EEUU, potencialmente interesados en apostar por España en la próxima etapa de recuperación económica.

Sin desviarse hacia Washington ni ser recibido por Joe Biden, Sánchez asegura llevar meses preparando esta agenda con su equipo para explicar las oportunidades de negocio e inversión en España, potenciando alianzas público-privadas y permitiendo a los inversores participar directamente de la etapa de recuperación post-pandemia.

“Es el mejor momento para invertir en España”, afirma con convicción el presidente del Ejecutivo, que ha sacado toda su artillería política y personal para convencer a empresarios estadounidenses, bancos y fondos de inversión de que “estamos entrando en una nueva fase importante de recuperación, de transformación y modernización de nuestro país” y que de ahora hasta otoño las grandes corporaciones y los gestores de inversión lo puedan tener en cuenta.

Ésa ha sido su carta de presentación estos días en las tres grandes ciudades que ha visitado, pero no la única. La ejecución de los fondos europeos avala su discurso y, según el presidente del Gobierno, será la clave para el proceso modernización en España, especialmente en reformas educativa, energética, formación profesional y digitalización.

Por esa misma razón la agenda de esta inusual gira económica y de negocios de Pedro Sánchez a EEUU ha tenido, sin pasar por la Casa Blanca de Biden, tres paradas: Wall Street, Hollywood y Silicon Valley. Capitales financiera, cinematográfica y tecnológica, respectivamente.

En la ciudad de los rascacielos, Sánchez se reunió con destacados empresarios como Mike Bloomberg y Larry Fink; bancos y gestoras de fondos, como Bank of America, Blackstone, JP Morgan, Morgan Stanley o AmChamSpain. También participó en un coloquio con la agencia de noticias Reuters desde el corazón de Manhattan, en la sede del Instituto Cervantes, a tan sólo unas calles de la nueva Oficina Comercial situada en la planta 47 del emblemático edificio Chrysler de Nueva York, que inauguró junto a la ministra Reyes Maroto y al embajador Santiago Cabanas.

A otras seis horas de avión, casi a la misma distancia que España, el séquito presidencial voló a Los Ángeles la tarde del miércoles para poder madrugar y afrontar la segunda jornada: reuniones con productoras audiovisuales en los estudios Universal para convencerles de crear el “Hollywood de Europa” en España.

El sector aeroespacial, la Ciencia y la Educación también han sido una prioridad de su apretada agenda, reuniéndose con científicos españoles de la NASA y académicos en la UCLA. En la reconocida universidad anunció la apertura de un nuevo Instituto Cervantes, promesa que hizo en 2018, poniendo el foco en la lengua del español, con más de 53 millones de personas que lo hablan actualmente en EEUU y los pronósticos de 2050, cuando se convierta en el segundo país con más hispanohablantes del mundo por detrás de México.

Ya en San Francisco, sede de las grandes tecnológicas, el presidente del Gobierno fue recibido el viernes por el CEO de Apple, Tim Cook, en el campus de la compañía en Palo Alto. Tras ese destacado encuentro, se reunió con otros altos ejecutivos de empresas tecnológicas como Zoom, YouTube o Sentinel, culminando su gira en EEUU.

Sin concreción de acuerdos ni inversiones

Sin concreción de acuerdos o inversiones garantizadas, Sánchez regresa a España este fin de semana convencido del éxito de sus encuentros al “situar a España en el centro de atención” y con la esperanza de que se materialice en algo concreto los próximos meses. Eso sí, con “la maquinaria siempre activada” si se establece algún contacto con el presidente Joe Biden y cerrar un encuentro entre ambos mandatarios. “Estaré encantado de volver a EEUU para verle”, dijo Sánchez.

Todavía con mascarillas, aunque ya casi sin aforos limitados ni distancia social, el viaje del presidente a EEUU ha destacado por ofrecer la imagen más parecida a la normalidad previa a la pandemia. Con más del más 52% de la población española vacunada con pauta completa en España, ahora el objetivo del Gobierno es alcanzar el 70 por ciento de inmunidad después del verano y enfocarse en la recuperación de la mayor crisis sanitaria, económica y social del último siglo.

Pero le esperan también otros asuntos importantes de ámbito nacional, como la renovación del CGPJ. “Recordar, recordar, recordar a la oposición que hay que cumplir la Constitución española”, se pronunció Sánchez al respecto. “Sin duda hay que cambiar cosas, pero lo primero es asumir la derrota electoral (…) y, desde su posición de minoría, que participen en la remodelación de nuestras instituciones”, añadió el presidente. “Frente a tanto ruido y tanta palabrería, el Gobierno con hechos avanza”, decía Sánchez, desde este lado del charco, en una cadena estadounidense sobre las duras críticas de la oposición. Aunque esa imagen que ha ofrecido fuera de España no le va a resultar tan fácil de compartir de vuelta en casa.