Moncloa presiona para que Cataluña vuelva a los foros autonómicos

Excluye la financiación del orden del día de la Comisión Bilateral del día 2 de agosto, para forzar que el Govern acuda al Consejo de Política Fiscal y Financiera

Pedro Sánchez y Pere Aragonès en su reunión del 29 de junio en Moncloa
Pedro Sánchez y Pere Aragonès en su reunión del 29 de junio en MoncloaEUROPA PRESS/R.Rubio.POOLEuropa Press

El Gobierno ha hecho una apuesta arriesgada por la convivencia en Cataluña con la concesión de los indultos a los líderes del «procés» y los próximos días serán un buen termómetro para testar el estado de las relaciones con Cataluña y el nivel de compromiso de cada uno de los interlocutores. La agenda, enfocando ya la recta final del curso político antes del descanso estival, está jalonada de citas en las que se podrá apreciar cómo respiran los soberanistas. El camino lo marcarán el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) y la Conferencia de Presidentes, que se celebrará este viernes en Salamanca y a la que Pere Aragonès ya ha anunciado que no va a asistir. Unos foros multilaterales a los que el Ejecutivo da máxima prioridad y en los que quiere que se siente Cataluña, aunque en paralelo se sigan cultivando las relaciones cara a cara con el Govern: los platos fuertes, en este sentido, son la reactivación de la «mesa de diálogo» prevista para mediados de septiembre y la recuperación de la Comisión Bilateral que se celebrará con carácter previo a principios del próximo mes.

Buena prueba de la presión que Moncloa está ejerciendo para que Cataluña vuelva a los foros multilaterales es que ha excluido la financiación autonómica del orden del día que llevará a la cita del 2 de agosto y la ha enmarcado dentro del espacio donde, a su juicio debe tratarse, que es la Conferencia de Política Fiscal y Financiera que comandará María Jesús Montero con presencia del resto de CC AA. Esto está provocando fricciones dentro del propio Govern entre quienes defienden su asistencia y quienes creen que deben seguir al margen. En Moncloa consideran que la Comisión Bilateral debe servir para tratar los temas que verdaderamente interesan y atañen a los ciudadanos catalanes, encapsulando así los posibles avances en este sentido de la convocatoria y debate en la «mesa de diálogo», que estará marcada por el autogobierno y las tradicionales demandas independentistas del Govern. Los tres grandes temas que se abordarán en la reunión que se celebrará el día 2 en Madrid serán las becas, las infraestructuras y el terreno de lo audiovisual, con un proyecto que tiene que ver con el «uso de la lengua», esto es, la promoción del catalán, según adelantó la ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez.

Mientras Moncloa presiona para que Cataluña participe en igualdad de condiciones con el resto de CC AA, el Govern busca conservar el protagonismo en el debate territorial y demostrar, por la vía de los hechos, que su única forma de relacionarse con el Ejecutivo es a nivel bilateral. Para ello, Aragonès ya ha anunciado que plantará a Sánchez el viernes en Salamanca, despreciando el contenido de la reunión –enfocada en el reparto de los fondos europeos–y relegándola a una mera «foto». En Moncloa, por su parte, le otorgan también máxima trascendencia a la Bilateral con Cataluña «donde se tratarán las cuestiones importantes» para «recuperar el tiempo perdido» tras una década de «procés» independentista que no ha servido para abordar aquellas cuestiones que «importan a la ciudadanía», esas cuestiones «del día a día».

La Generalitat también quiere sacar ventaja de este encuentro, que ve como el mejor escenario para cerrar asuntos que no quiere que se trasladen a la «mesa de diálogo» de mediados de septiembre. Las «cuestiones del día a día» incluidas en los 44 puntos de la «agenda del reencuentro» que Pedro Sánchez presentó en febrero de 2020 a Quim Torra como respuesta a las tradicionales demandas que Cataluña ha ido elevando al Estado durante la última década.

En paralelo, en el PSOE también se conjuran para apuntalar su oferta para Cataluña que, en la Ponencia marco para el 40º Congreso, apuesta por avanzar hacia la «España multinivel». Un concepto abstracto ideado por los socialistas como contraposición al «neocentralismo». Una «amenaza», que reconocen que les «preocupa», de «quienes desprecian los logros evidentes del Estado de las Autonomías». Frente a esto, proponen esa «España multinivel moderna» que «es la que ofrece cauces democráticos de diálogo y pacto en el marco de la ley para dar salidas a situaciones como la de Cataluña, en clave de mayor profundización del Estado de las autonomías». El partido de Sánchez cree que «seguir enfocando las respuestas desde la óptica del mero soberanismo es tanto como desconocer las claves de las interdependencias crecientes sobre las que se están librando los debates de mayor calado para el futuro de la humanidad».

«La lógica de los acontecimientos actuales es contraria al reforzamiento de los separatismos y los nacionalismos esencialistas», señalan. Apuntando que la crisis de la Covid-19 ha dejado «en evidencia los planteamientos soberanistas, cuando estos se pretenden aplicar a la obtención de vacunas, a la lucha contra el cambio climático, a la regulación de ese vasto espacio que es internet o a la lucha contra los paraísos fiscales».