Internacional

Carrera contrarreloj para rescatar a los intérpretes y trabajadores que colaboraron con España en Afganistán

Cuatro ministerios ultiman una operación para traerles ante las amenazas y el avance de los talibanes

"Javi", uno de los intérpretes afganos, ayuda a los militares españoles a comunicarse con la población local
"Javi", uno de los intérpretes afganos, ayuda a los militares españoles a comunicarse con la población localJavier Fdez-Largo

Están en el punto de mira y son uno de los principales objetivos de los talibanes ahora que cada vez controlan más territorio de Afganistán tras la retirada de las tropas internacionales. Son los intérpretes y trabajadores afganos que durante 20 años han colaborado con la Fuerza Multinacional en el país. Si bien en junio los insurgentes aseguraron que no corrían peligro, ahora ya son “el enemigo” y muchos han sido asesinados. De ahí que hayan solicitado ayuda a los diferentes países con los que trabajaron codo con codo, entre ellos España, que ya trabaja para buscar una solución y traerlos.

En concreto, el Gobierno está “cerrando los detalles” de una operación para darles protección en España, tal y como ayer adelantó Efe y han confirmado a este periódico fuentes del Ministerio de Defensa. Son cuatro los ministerios que trabajan coordinados en este asunto: Asuntos Exteriores (que lidera las negociaciones, Defensa, Interior e Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Si bien aún están identificando el número exacto de ciudadanos afganos que llegarían a España, la cifra podría superar el centenar, pues no sólo se trata de intérpretes, sino también de otro tipo de trabajadores que colaboraron tanto con las tropas como con otros organismos civiles españoles en Afganistán, como es el caso de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

Dos intérpretes fallecidos

Estos ministerios trabajan contra reloj ante el avance de los talibanes y uno de los principales objetivos es el de “identificar” a todos los que ayudaron a España durante casi 20 años de guerra, tanto en la primera misión de la OTAN (ISAF), como en la segunda (Resolute Support). Y cada departamento se encarga de los suyos. En el caso de las Fuerzas Armadas, el Mando de Operaciones (MOPS) es quien se centra sobre todo en los intérpretes de los militares, que fueron claves para facilitar el trabajo de las tropas, sobre todo a la hora de acercarse a las poblaciones cercanas. Tan cerca de los uniformados trabajaban que dos de ellos perdieron la vida en sendos atentados (2007 y 2010) y uno resultó herido en un ataque (2011).

Se trata de un proceso en el que prima la rapidez, pero también la seguridad, tanto de los propios trabajadores afganos como de nuestro país, de ahí que Interior también revise con detenimiento las posibles solicitudes para evitar que se produzcan infiltraciones de posibles insurgentes. Un proceso que, además, debe ofrecer las máximas garantías a los afganos que lleguen a España, por lo que se estudia también el tipo de protección que se les daría.

España puso fin a su misión en Afganistán el pasado mes de mayo, tras casi 20 años en el país. Los últimos 24 efectivos regresaron junto a dos intérpretes, al igual que en años anteriores, cuando tras el cierre de determinadas bases o la reducción del contingente, aterrizaron en España más de una veintena.