El Gobierno culpa a VOX de la “explosión” de delitos de odio en España

Sólo en los siete primeros meses del año se cometieron 748 agresiones de este tipo. Grande-Marlaska vincula este auge con los “discursos políticos difusos” de la formación que lidera Santiago Abascal

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La agresión homófoba a un joven en el madrileño barrio de Malasaña ha puesto en el punto de mira el incremento de este tipo de ataques. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, dejaba claro anoche que es “evidente” que los “discursos públicos y políticos a veces difusos”, en clara alusión a Vox, y también los que se pronuncian en las redes sociales, generan “un caldo de cultivo” para que haya “delitos de odio”.

En este sentido, las palabras del secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, vinculando la agresión con la inmigración ilegal, no han sido del agrado de Grande Marlaska, quien recordó que “la xenofobia es la primera causa de delito de odio”. “No me gusta quien va a apagar un fuego echando gasolina”, matizaba.

Respecto a la agresión homófoba, el titular de Interior señalaba que el magistrado ya tiene el atestado y rechazó que se trate de una “caza” contra la comunidad LGTBI, aunque hizo hincapié en que los ataques contra este colectivo son cada vez “más violentos”. Así, avanzó que el pasado mes de julio fue el segundo mes con más delitos de odio registrados, con 138, solo superado en mayo, lo que eleva el total de delitos de este tipo en los siete primeros meses del año hasta los 748.

“Hay una preocupación dentro de los grupos juveniles más radicales y con tendencias violentas y que son monitorizados y vigilados. Lo primero es prevenir”, explicaba el ministro. Sin embargo, Grande Marlaska quiso puntualizar que estas bandas tienen como objetivo “al diferente”, ya sea por su raza, etnia, ideología o sexualidad. “No son solo neonazis. Hay bandas juveniles violentas per se y hacen de la violenta una forma de conducta”, reiteraba.

Podemos culpa directamente a Vox

Prepararon una «emboscada» a la entrada de su casa para gritarle «maricón», «comemierda» y «asqueroso» para después agredirle con una navaja en la cara y marcarle con un arma blanca la palabra «maricón» en el glúteo. Esta agresión a un joven de 20 años en el madrileño barrio de Malasaña ha desencadenado una oleada de reacciones en la escena política y dentro del Gobierno. A las palabras del ministro del Interior hay que sumar las de otros miembros del Gobierno, como Ione Belarra. La ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030 vinculaba directamente esta agresión con los mensajes de Vox vincula esta agresión a los mensajes de Vox, con “pullita” incluida al PP: “Tras las dos brutales agresiones LGTBIfóbicas en solo 24h el PP decide quitarle hierro a los discursos de odio que la ultraderecha lanza a diario. No podemos callar ante los que no permiten vivir una vida segura a una parte de nuestro país. Frente a su odio, vidas libres”.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, se unía a este mensaje y criticaba a quienes “blanquean” el mensaje de Vox. Pero, sin duda, dentro del partido del Gobierno Unidas Podemos, el más contundente ha sido el presidente de su grupo parlamentario en el Congreso, Jaume Asens, quien ha asegurado tajante que “Vox genera odio homófobo y contra los migrantes” y critica que haya gente que “se siente legitimada para hacer ataques homófobos y racistas”.

De nada ha servido que Santiago Abascal condenara ayer con rotundidad esta agresión a través de sus redes sociales: “Me llena de rabia la brutal agresión homófoba que ayer sufrió un joven en el portal de su casa en Madrid. Todo mi cariño para la víctima de tan repugnante ataque y mi asco para los agresores. Que todo el peso de la Ley caiga sobre ellos y se pudran en la cárcel”. Y es que en la mente de muchos aún estaban vigentes las palabras de Ortega Smith, en las que vinculaba las agresiones con la “entrada masiva de inmigración ilegal”. Hay que recordar que desde el Gobierno, el ministro de Educación y Deporte, Miquel Iceta, tachó estas palabras de “indignas”.