La dirección del PP explora ya los apoyos para buscar una alternativa a Ayuso

La presidenta tendría fugas entre los senadores autonómicos y dentro de su propio Gobierno regional, donde al menos cuatro consejeros podrían inclinarse del lado de Génova

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Génova ha empezado ya a tantear la estructura de la organización madrileña para calibrar los apoyos que tendría una lista alternativa a la de Isabel Díaz Ayuso en el futuro congreso regional. Su objetivo es intentar que la presidenta y el alcalde de Madrid y portavoz nacional, José Luis Martínez-Almeida pacten una candidatura única.

Ayuso tendría fugas en el grupo de senadores autonómicos y también dentro de su propio Gobierno regional, donde al menos cuatro de sus consejeros podrían inclinarse del lado de Génova si tuvieran que verse en la situación de decidir entre Ayuso y Almeida. También ha habido ya algún contacto telefónico de la nacional con diputados autonómicos.

El pulso es imparable, aunque esté haciendo sombra a la Convención Nacional de octubre. Por identificación con la presidenta, o en contra del líder del PP, el «aznarismo» ha tomado también posiciones al lado de Ayuso. El ex presidente José María Aznar es la vía, señalan en Génova, para facilitarle el viaje a Estados Unidos que la hará estar ausente durante la semana de la Convención. Y si por su equipo fuera, Ayuso se haría hasta la foto con el presidente Joe Biden.

La dirección nacional del PP advierte estos días que Pablo Casado «no se va a dejar nunca presionar en los temas importantes, ni con el CGPJ ni con Madrid ni con nada». Y bajo el cruce de filtraciones crece la tensión dialéctica.

El secretario general, Teodoro García Egea, confirmó ayer que no cederán antes las presiones para adelantar el congreso regional, que se celebrará de acuerdo con el calendario previo, ya para la primavera del año que viene. También recordó a la ex presidenta Esperanza Aguirre, que ha salido en defensa de Ayuso, el daño que ha hecho la corrupción al PP durante su etapa en la política activa.

Justo este lunes Ayuso había defendido que era necesario que el congreso se celebrara cuanto antes para poner en marcha la maquinaria electoral ante las autonómicas y municipales de 2023. El PP de Madrid lleva bajo el control de una gestora que dirige Pío García Escudero desde 2018, y la secretaría general recae en manos de la senadora madrileña Ana Camíns. Ella era la señalada por Génova como tercera vía para evitar que el partido quedara en manos de Ayuso.

«Lo que destrozó al PP de Madrid fue la corrupción, algo que nosotros jamás vamos a permitir. Creo que debemos seguir trabajando en lo importante, que es dar a los españoles una alternativa que pueda mirar al futuro con optimismo y no con el pesimismo con el que hoy nos obsequia Sánchez», insistió el «número dos» del PP nacional.

El ruido sobre el Congreso regional, que se activó con la decisión de Ayuso de confirmar su candidatura, está malogrando los planes de Génova de centrar toda la atención en los preparativos de la Convención. Y, en segundo lugar, genera tensiones internas que, a medio plazo, pueden convertirse en un problema si no cuaja la idea de Génova de que Ayuso y Almeida se presenten unidos al cónclave regional y se repartan el poder dentro de la propia organización.

Ayer, el consejero de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, David Pérez, defendió que ahora no toca hablar del congreso regional. En línea con lo que plantean desde la dirección nacional. Pérez dijo que la presidenta reúne todas las condiciones para presidir el PP, pero hay un calendario. «El PP nacional ya ha marcado unos tiempos. Ha advertido del orden que van a seguir los sucesivos encuentros internos y cuando llegue el momento habrá que pronunciarse sobre quién debe asumir el liderazgo regional del partido».