Sánchez avisa en la ONU de que la democracia “está amenazada” y pide defenderla ante derivas totalitarias

El presidente ha asegurado que “no hay ninguna razón racial, cultural, histórica o antropológica que justifique la mutilación de la libertad”

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha avisado ante el plenario de la Asamblea General de Naciones Unidas, que “la democracia está amenazada” y, por ello, ha hecho un llamamiento a defenderla, “como única alternativa frente a cualquier deriva totalitaria, excluyente e intolerante”.

“Sin duda, la democracia está amenazada. Seamos conscientes de ello. No es un don que se nos haya concedido, sino una larga y esforzada conquista histórica que debemos cuidar y proteger”, ha proclamado durante su intervención en la sede de la ONU en Nueva York.

Sánchez ha señalado que la reciente crisis en Afganistán, tras la salida de las tropas de Estados Unidos y la llegada de los talibanes al poder, es un claro ejemplo de cómo la democracia está en riesgo. No obstante, ha añadido que “la lucha por la democracia no solo nos remite a Afganistán” sino que “afecta a los cinco continentes, y se libra también en los países más desarrollados del mundo”.

"Es una lucha diaria contra quienes quieren imponer la desigualdad, beneficiando a unos pocos; quienes buscan excluir o culpar a las minorías más vulnerables; quienes llaman al odio por razones de origen, sexo o creencia; quienes apelan a muros y fronteras para impedir el avance de las ideas de igualdad y libertad, de fraternidad", ha detallado.

Además, ha asegurado que “no hay ninguna razón racial, cultural, histórica o antropológica que justifique la mutilación de la libertad”. “Por eso el único camino es la democracia”, ha apostillado.

En este punto, ha avisado de que la democracia "no necesita explicaciones ni coartadas" y ha recordado las palabras del político socialista español de la primera mitad del siglo pasado, Fernando de los Ríos: "Cuando le preguntaron '¿Libertad para qué?', él respondió simplemente: 'Libertad para ser libres'".

¿Y Gibraltar?

Respecto al tema de Gibraltar, Sánchez ha afirmado que espera que, “en breve”, se alcance un acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido en relación con Gibraltar, que respete la soberanía de España. “Este acuerdo deberá ser plenamente respetuoso con la doctrina de Naciones Unidas sobre dicho territorio, con la que España se alinea plenamente. Y respetuoso también con la posición jurídica de mi país con respecto a la soberanía y jurisdicción en relación al mismo”, ha avisado. Según ha señalado, ahora el objetivo del Gobierno de España es “el de trabajar en la creación de un área de prosperidad social y económica que abarque todo el espacio de Gibraltar y el Campo de Gibraltar”.

Sánchez también ha defendido que “el modelo democrático es el único que garantiza la defensa y protección de los Derechos Humanos y de las libertades individuales”. “Seguirá siendo el faro y guía de nuestra actuación”, ha garantizado. “Seguiremos defendiendo que toda sociedad humana, en cualquier lugar de este planeta, pueda vivir según los principios básicos de libertad, dignidad, justicia social y participación, respetando las leyes acordadas, la voluntad de las mayorías y los derechos de las minorías”, ha ahondado.

Y junto a su llamamiento a la defensa de la democracia, Sánchez ha pedido también que se refuerce “la cooperación internacional y el multilateralismo como la única vía para dar soluciones reales a los desafíos que afronta el mundo en la actualidad”, como son la pandemia o la emergencia climática. “El enemigo del multilateralismo es el extremismo; no nos dejemos engañar por aquellos que desde el egoísmo y el individualismo nos quieren hacer creer que las causas colectivas que nos unen son causas que no merecen esfuerzo”, ha alertado.

En lo que respecta al papel de España en ese escenario global, Sánchez ha destacado, por un lado, los compromisos con América Latina y el Caribe, y por otro, con los países ribereños del Mediterráneo, lo que pasa, a su juicio, “por asegurar la paz y la estabilidad y resolver los conflictos existentes”.

Solución para el Sáhara

En este punto ha aprovechado para defender que “es necesario alcanzar una solución política, justa, duradera y mutuamente aceptable sobre el Sáhara Occidental, tal como establecen las resoluciones del Consejo de Seguridad”. Asimismo, ha reivindicado que su Gobierno está comprometido “con los esfuerzos para que la seguridad y la paz vuelvan a las poblaciones del Sahel”. “La estabilidad en esta región es esencial para preservar la seguridad de nuestros ciudadanos, a un lado y al otro del Mediterráneo”, ha advertido.

La Palma

El presidente no ha querido olvidar el tema que tanto preocupa estos días a toda España, el de la erupción del volcán en la isla de La Palma. “Nadie quedará desamparado”. “Nuestro Gobierno está volcado con sus habitantes, que ven cómo la lava se lleva viviendas, terrenos agrarios, fincas, tierras fértiles y una enorme memoria emocional cuyo valor nadie puede medir” añadió. Sánchez explicó que se trasladó a Nueva York directamente desde La Palma e impresionado por cómo la naturaleza “recuerda una vez más la medida de nuestra fragilidad pero también de nuestra fortaleza”.

Reunión con Guterres

Sánchez ha tratado previamente todos estos temas con el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, con quien finalmente sí ha podido reunirse, a pesar de su escaso margen, tras recortar su agenda de cuatro días a uno, por la crisis de la erupción volcánica en La Palma. En su encuentro han repasado también la iniciativa ‘Juntos por un multilateralismo reforzado’, que el Gobierno de España impulsó a finales de 2020 junto a Suecia para apoyar los objetivos de la declaración por el 75º aniversario de la ONU y el informe ‘Nuestra Agenda Común’, presentado recientemente por Guterres.

Dicho texto apuesta por mejorar el sistema de salud global; proteger el planeta; reducir la desigualdad y no dejar a nadie atrás; construir la paz, la seguridad y la justicia; defender los Derechos Humanos y la igualdad de género; aprovechar la revolución digital; y asegurar una financiación sostenible.