Puigdemont, detenido en Italia por orden del Supremo

El expresidente de la Generalitat pasará a disposición judicial hoy a primera hora. El juez italiano decidirá si le mantiene en prisión o le deja en libertad provisional

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El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha sido detenido en Cerdeña por las autoridades italianas por la orden de búsqueda y captura del Tribunal Supremo dictada el 14 de octubre de 2019, según han confirmado fuentes de JxCat. Puigdemont ha pasado la noche en comisaría. El dirigente de JxCat se había desplazado desde Waterloo a Italia para un viaje hasta el domingo, donde tenía previsto estar presente en la reunión internacional anual del Adifolk (Asociación para la difusión del folklore), reunirse con el presidente de la región autónoma de Cerdeña y el Síndico de Alguer.

Puigdemont acudía a Cerdeña acompañado por la consellera de Acción Exterior del Govern de la Generalitat, Victòria Alsina, y la presidenta del Parlament, Laura Borràs, ambas dirigentes de su partido. También tenía previsto reunirse con varios alcaldes independentistas sardos, informa Soraya Melguizo. El equipo de defensa de Puigdemont está liderado por el abogado Gonzalo Boye y asesorado por un equipo de abogados italianos. La estrategia de defensa de Puigdemont, en todo caso, pasará previsiblemente por alegar ante el juez italiano las mismas razones que han llevado a la Justicia belga a denegar su entrega hasta el momento.

Lo cierto es que la orden de captura se daba por suspendida después de que el propio magistrado instructor del Supremo, Pablo Llarena, planteara unas consultas (cuestiones prejudiciales) al Tribunal General de la Unión Europea relacionadas con la tramitación de una euroorden después de que Bélgica tumbara el proceso de extradición del exconseller Lluís Puig en marzo de este año.

Sin embargo, Puigdemont, al aterrizar en Italia se dio de bruces con la policía fronteriza italiana que estaba esperándolo y le detuvo. Fuentes del Tribunal Supremo aseguran a este diario que la Justicia italiana tendrá que acordar a partir de hoy una “medida cautelar”, que puede ser el ingreso en prisión provisional o la puesta en libertad. Después el juez italiano se pondrá en contacto con Llarena para requerirle la documentación y decidir sobre la entrega. En este punto, entra en juego un condicionante: el hecho de que el TGUE tenga pendiente de resolver una cuestión prejudicial puede retrasar el desenlace.

En este sentido, se había generado una gran confusión sobre qué base legal había permitido la detención de Puigdemont ya que se daba por suspendida la euroorden. Sin embargo, el Supremo ha aclarado de inmediato las dudas y ha asegurado que la euroorden no se ha desactivado en ningún momento y, por este motivo, ha sido detenido. El expresidente pasará hoy a disposición de los jueces de la Corte de Apelación de Sássari, que es competente para decidir su puesta en libertad o extradición.

A pesar de que la euroorden se diera por suspendida, también es cierto que Puigdemont había perdido la inmunidad parlamentaria (que impide a cualquier diputado ser detenido) tras una votación en el Parlamento europeo en marzo. En junio, volvió a recuperarla de forma provisional por orden del TGUE, ya que se encontraba estudiando las cuestiones prejudiciales planteadas por Llarena. Si bien, a las pocas semanas después (a finales de julio), el mismo tribunal se la retiró. La corte, con sede en Luxemburgo, desestimó así las medidas provisionales que les concedió un mes antes al considerar que ni Puigdemont ni Comín ni Ponsatí “no han conseguido demostrar que concurra el requisito de la urgencia” con el que se podría justificar la concesión de la inmunidad ante el riesgo de ser detenidos.

El Tribunal aseguró entonces que “la inmunidad que ampara a los diputados durante sus desplazamientos al lugar de reunión del Parlamento (Estrasburgo) o cuando regresan de este permanece jurídicamente intacta”.

Esta es la segunda ocasión que Puigdemont es detenido. La primera vez fue en Alemania en marzo de 2018, donde pasó varias semanas encarcelado, pero, finalmente acabó absuelto porque el Tribunal de Schleswig-Holstein le dejó libre en julio y tumbó la euroorden.

El expresident huyó a Bélgica el 30 de octubre de 2017 tras la declaración unilateral de independencia. Desde entonces, no ha vuelto a pisar territorio español y la Justicia española trata de capturarlo, junto al resto de exconsellers, Toni Comín, Lluís Puig y Clara Ponsatí. En 2018 fue procesado por rebelión y malversación junto con el resto de líderes independentistas.

Dinamita el tablero político

Con su detención, Puigdemont, que había perdido mucho protagonismo en el tablero político, podría recuperarlo con este golpe judicial. Y es que con la victoria de Esquerra en las pasadas elecciones autonómicas, había perdido peso en la escena política catalana. De entrada, Pere Aragonès ha querido enviar un mensaje de respaldo hacia el expresident: “Ante la persecución y represión judicial, la más enérgica condena. Se debe para. La amnistía es el único camino. La autodeterminación, la única solución. A tu lado, president”. El independentismo, por su parte, ha usado la detención para volver a reclamar la amnistía y la autodeterminación, las dos líneas rojas que fijan tanto ERC como JxCat en la mesa de negociación con el Gobierno.

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