¿Quién pagó los gastos de la hospitalización de Ghali?

El líder del Frente Polisario se comprometió por escrito a pagarlos, pero el Gobierno de La Rioja esgrimió la ley de protección de datos y se negó a desvelar el coste para proteger su “intimidad”

El líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, estuvo ingresado en el hospital San Pedro de Logroño desde el 18 de abril hasta la madrugada del 2 de junio
El líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, estuvo ingresado en el hospital San Pedro de Logroño desde el 18 de abril hasta la madrugada del 2 de junioFateh GuidoumAP

Brahim Ghali se comprometió a abonar la factura de su estancia en el hospital de Logroño. Lo hizo, eso sí, con el nombre falso –Mohamed Benbatouche– que utilizó para registrarse en el hospital San Pedro de Logroño.

Entre la documentación remitida por el hospital donde permaneció el líder del Frente Polisario desde el 18 de abril hasta la madrugada del 2 de junio –cuando abandonó nuestro país horas después de declarar por videoconferencia ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz en relación a dos causas abiertas contra él por genocidio, torturas y detención ilegal–, figura también el compromiso por escrito (ver imagen adjunta) del líder polisario de abonar los costes de su hospitalización.

Y es que cuando ingresó en el centro hospitalario riojano aquejado de una grave neumonía causada por la Covid-19, tuvo que formalizar un impreso de solicitud de asistencia a pacientes no financiados en el Sistema Nacional de Salud. Se rellenó, como ya se ha apuntado, a nombre de Mohamed Benbatouche, sin dejar constancia del número identificativo de su documento ni del domicilio, y la firma corresponde a su «representante legal» (sin identificar). Ghali llegó a Logroño acompañado de su hijo y de su médico personal. La Policía desconoce quién firmó ese documento, como también si Ghali o alguien en su nombre, se registró con un pasaporte (falso) o con una mera fotocopia.

En ese impreso, el líder del Frente Polisario solicita «asistencia sanitaria por parte del sistema público sanitario de La Rioja» y se compromete a hacerse cargo económicamente «de los gastos que se deriven de mi asistencia, abonando la factura que se me remita por los servicios prestados en la forma en que se me indique».

En el mismo documento consta una anotación a mano (supuestamente de algún trabajador del servicio de admisión) en la que se puede leer que se trata de «un paciente que llega en ambulancia medicalizada e ingresa en UMI (la Unidad de Medicina Intensiva)», haciendo constar asimismo que su acompañante (presumiblemente su hijo o el doctor argelino que le acompañó durante su estancia hospitalaria) «no dispone de tel. ni domicilio». En total, Ghali permaneció ingresado en el hospital San Pedro de Logroño 46 días.

Pregunta parlamentaria sin respuesta

En la madrugada del 2 de junio, horas después de declarar por videoconferencia ante el juez Santiago Pedraz en relación a las dos causas abiertas contra él por genocidio, torturas y detención ilegal, Ghali regresó a Argel en un avión medicalizado que despegó del aeropuerto de Pamplona. Como a su llegada, no se le requirió ninguna documentación.

El Gobierno de La Rioja esgrimió «la intimidad» de Ghali y la ley de protección de datos para no revelar «datos específicos de la atención recibida» por el líder del Frente Polisario, en particular referentes al coste de su estancia en el hospital durante los 46 días que permaneció ingresado. Así consta en una respuesta parlamentaria de la Consejería de Salud riojana del pasado junio que debía contestar, entre otras cuestiones, sobre el «coste total de las prestaciones sanitarias y la estancia que se han dispensado a Brahim Gali en el Hospital San Pedro», trasladada al Gobierno autonómico que preside la socialista Concha Andreu por el diputado del PP Jesús Ángel Garrido.

En ese escrito, la consejería que dirige Sara Alba señalaba que fue la propia presidenta de La Rioja quien dio «las instrucciones para la acogida de Ghali en Logroño» tras «una petición de colaboración del Gobierno» para que se atendiera «a una personalidad extranjera gravemente enferma» de Covid «en atención a la solicitud hecha por un tercer país». Lo hizo, señaló, por «lealtad institucional al Gobierno español» y «en el marco de sus competencias».

Por tanto, tras escurrir el bulto el Ejecutivo riojano, se desconoce aún el montante de la factura de la atención sanitaria a Ghali y si ésta se pagó o no y por quién.