Moncloa enmienda al PSOE tras el gesto de Otegi: “Deben pedir perdón”

Califican de “insuficiente” el paso de la izquierda abertzale, mientras piden “respetar” su representación parlamentaria en el Congreso

Cambio de tono. El Gobierno ha rebajado considerablemente el optimismo que se rezumaba hasta ahora en público por el comunicado de EH Bildu al que puso ayer voz Arnaldo Otegi y en el que reconocían específicamente a las víctimas de ETA, asegurando que “su dolor nunca debió haberse producido”. Si durante la jornada del lunes se resaltaba el “paso adelante” que suponía: ”Sabemos que significa un avance”, decían en privado; ahora se muestran mucho más inflexibles ante la trascendencia del gesto y enmiendan el discurso del PSOE en las últimas horas.

“Este es un paso insuficiente”, señalaba la portavoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, avanzando que “deberían pedir perdón y pasar de las palabras a los hechos”. En este punto, en el Gobierno demandan a la izquierda abertzale que deberían, por ejemplo, “condenar los homenajes a los condenados cuando salen de la cárcel”. “Hay que pedir perdón y no participar de este tipo de manifestaciones que revictimizan a aquellos que padecieron el terrorismo”, ha destacado. Solo 24 horas antes, desde la sede federal de Ferraz, se delegaba en Patxi López el ejercicio de portavoz oficial de la formación para valorar la decisión. «Cuando uno sabe lo que cuesta dar un paso en ese mundo, pues valora este reconocimiento que era el que llevábamos años reclamando los demócratas», dijo entonces.

El Gobierno se ha querido posicionar nítidamente del lado de las víctimas, respecto a aquellos que les acusan de intentar blanquear a Bildu, y Rodríguez ha expresado el “recuerdo y respeto a las víctimas de ETA”. “No hay que olvidarse nunca del dolor que se causó y el que sigue entre sus familiares, amigos y la sociedad. Hoy es un día para celebrar que hace 10 años la democracia derrotó a ETA”, ha señalado, poniendo en valor que a ello ayudó la unidad política, el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, así como el de los jueces o los medios de comunicación.

Relación con el PNV

En el cambio de postura del Gobierno influye indubitadamente la presión que ejerce el PNV sobre ellos. Los nacionalistas vascos fueron fríos en su valoración del significado del gesto hecho por la izquierda abertzale, porque son conscientes de que no es desinteresado y que se encuadra en su estrategia política de convertirse en fuerza hegemónica vasca, disputando esa hegemonía al PNV. Los jelztales son el socio prioritario del Ejecutivo y no ven con buenos ojos los coqueteos con Bildu por parte de los socialistas. Una relación que pasa desde negociar los Presupuestos hasta el sostenimiento del Gobierno de Navarra.

De hecho, al tiempo que la portavoz pedía más contundencia a Bildu en sus posicionamientos respecto a las víctimas, defendía el “respeto absoluto por todas las representaciones parlamentarias”. Representación parlamentaria, la de la izquierda abertzale, que está plenamente incorporada en la mayoría de la investidura de Sánchez. Se recuerda desde el Ejecutivo que “en los años duros” de ETA, “lo que se les reclamaba era defender con la palabra y no las armas” sus posiciones. “Puede haber discrepancias en la Cámara, pero hay que respetar la voluntad del pueblo que obtiene representación parlamentaria”, ha señalado la portavoz, legitimando a Bildu.

En esa clave parlamentaria y sobre la ofensiva del PP presentando en Congreso y Senado declaraciones de condena a ETA, para forzar el pronunciamiento de Bildu, y una PNL que pide la exclusión de acuerdos a quienes no la condenen; el Gobierno ha pedido “unidad de todos los demócratas” y seguir esa senda “que nos permitió vencer a la banda terrorista”. “Hace un flaco favor el PP haciendo este tipo de declaraciones”, ha criticado la portavoz.