¿Qué va a pasar con el Valle de los Caídos?

El Gobierno convocará un concurso internacional de ideas para habilitar un centro de interpretación en Cuelgamuros

El Valle de los Caídos, en los días previos a la exhumación de Franco
El Valle de los Caídos, en los días previos a la exhumación de FrancoManu FernandezAP

El presupuesto para Memoria Democrática que incluyen los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2022 es el “mayor destinado nunca antes” a este capítulo, en palabras del secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, e incluye un concurso de ideas de ámbito internacional para llevar a cabo la anunciada “resignificación” del Valle de los Caídos con un centro de interpretación.

Martínez desglosó hoy en una comparecencia ante la Comisión de Presupuestos del Congreso el total de los 11,8 millones de euros, de los que “casi un 60 por ciento” están reservados al “plan de exhumaciones” de víctimas de la Guerra Civil y del franquismo todavía enterradas en fosas comunes.

El secretario de Estado explicó que además de abrir un concurso para el centro de interpretación del Valle de los Caídos se quieren impulsar proyectos de investigación sobre la arquitectura del monumento, en el marco comparado de la “arquitectura totalitaria europea”, y otro referido al traslado de los 33.800 cadáveres inhumados en sus columbarios, pendiente en estos momentos de su arranque en Cuelgamuros ante la oposición de la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos.

Además, se proseguirá con las intervenciones para las exhumaciones que sean factibles con el propósito de identificar los restos allí depositados, todo ello dentro de un “proceso didáctico y pedagógico” que permita explicar el monumento “en su contexto”, situándolo como lugar de memoria democrática en reconocimiento a todas las víctimas, según los detalles aportados por Fernando Martínez.

Si el PSOE aboga por un cambio de uso del recinto de la sierra de Guadarrama, Podemos en cambio preparó en 2018 un informe –“Exhumar el franquismo. Recuperemos el Valle de Cuelgamuros para la democracia”– en el que constaba una «intervención integral» sobre el Valle de los Caídos, con «derribo de la cruz y tratamiento de dignificación de la ruina para su exposición pública en las explanadas» [del exterior].

Según Podemos, esparcir los restos de la cruz por el suelo simboliza «una reflexión sobre el triunfo de la democracia (por fin…) sobre la dictadura». No obstante, en el informe se apunta que es una «idea» de las muchas que podrían surgir de un proceso de debate colectivo y se apuesta –como ahora acaba de hacer el Gobierno– por abrir un concurso público internacional en el que puedan participar asociaciones de memoria histórica y víctimas para recoger las propuestas que lleven a una solución final.

Mientras, las posibilidades económicas para la partida de Memoria Histórica son récord este año. Se trata de un presupuesto «histórico», como apuntó Fernando Martínez, un 4,14% superior al del año pasado, que ya fue un 83% «más elevado que el mayor en época de Zapatero y casi quintuplicó» el «residual» más alto a cargo de Mariano Rajoy, que supuso un importe «de 2,5 millones de euros».

Martínez reseñó las principales partidas de gasto para unas políticas que el Gobierno quiere impulsar con la aprobación de la nueva ley que se está tramitando en la Cámara Baja y que determinará el alcance de la mayoría de actuaciones, como la creación de un banco de ADN que permita identificar desaparecidos, y la implantación el año próximo de un Centro Nacional de Memoria Democrática.

El gasto se reparte entre el 22,2% para actuaciones directas a través de estudios o trabajos técnicos; un 7,4 destinado a reuniones y conferencias; un 27,6% a transferencias a las comunidades autónomas y Ceuta y Melilla; un 14,8 a entidades locales; un 5% a entidades sin ánimo de lucro; un 4 para universidades y centros de investigación y un 10% a inversiones reales.

A instancias de la diputada de Unidas Podemos Martina Velarde, el secretario de Estado confirmó que cuando la norma esté en vigor será posible el traslado de los restos del general Gonzalo Queipo de Llano de la Basílica de la Macarena de Sevilla, aunque apuntó que, si hubiera «voluntad», la Junta de Andalucía ya podía haberlos movido del templo al amparo de la legislación andaluza de memoria histórica.

Arquitectura totalitaria europea

La arquitectura totalitaria europea hace referencia a la arquitectura propia de los regímenes totalitarios del siglo XX, especialmente al régimen fascista italiano (1922-1945) y al régimen nazi alemán (1933-1945), pero también a la Unión Soviética, especialmente entre 1929 y 1953, y países comunistas de su zona de influencia como Albania, Croacia, Rumanía y Bulgaria. Pese a las diferencias entre unos y otros regímenes, todos alcanzaron unas concepciones arquitectónicas comparables, con líderes que firmaron los capítulos más oscuros de la historia reciente: Hitler, Mussolini, Stalin o Ceaucescu.