Andalucía

El yihadista de Málaga iba a cometer un atentado inminente con cuchillo y a asesinar de forma indiscriminada

Se trataba de un “lobo solitario” que había realizado ya grabaciones para dejar claras cuáles eran sus intenciones

Despliegue de la Guardia Ciuvil para detener al peligroso yihadista EFE/Jorge Zapata
Despliegue de la Guardia Ciuvil para detener al peligroso yihadista EFE/Jorge ZapataJorge ZapataEFE

El yihadista, detenido en Málaga la semana pasada por la Guardia Civil, era un actor “lobo”, solitario que iba a cometer un atentado de forma inminente en la ciudad andaluza (o Melilla, donde tenía contactos), según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas. Estaba ya preparado y se había hecho con una serie de armas blancas y se hallaba en proceso de adquisición de otras del mismo tipo que “fueran más contundentes” (machetes de gran tamaño o, incluso, espadas) con el fin de cometer una masacre de forma indiscriminada.

Fue por esta razón por la que se realizó el amplio despliegue operativo en la zona de Málaga en la que vivía el presunto terrorista, lo que sorprendió a los vecinos, con el fin de evitar que pudiera reaccionar y atacar a los agentes o a terceras personas.

Se trata de la forma de actuar de este tipo de terroristas que, una vez radicalizados, salen a la calle y, en la zona elegida, comienzan a atacar a los transeuntes que encuentran a su paso.

También había hecho gestiones, tal y como adelantó LA RAZÓN, para adquirir un arma de fuego. Se había puesto en contacto con delincuentes habituales. Sin embargo, la dificultad para hacerse con un arma de este tipo le había llevado a decidirse por las que ya tenía en su poder.

De todos los presuntos yihadistas que ha detenido la Guardia Civil en los últimos tiempos, el arrestado era el más radicalizado, hasta el punto de grabar vídeos de Estado Islámico, al que estaba a punto de jurar lealtad, en los superponía su imagen y su voz. Es una de las instrucciones que da la organización terrorista para poder difundir después esas grabaciones y que quede claro que son ellos los inductores del atentado.

A los investigadores les ha llamado la atención de la “calidad y cantidad” del material propagandístico que poseía y su obsesión por llegar al “martirio”. Perpetrar un atentado que concluyera con su muerte para ir “al lado de Alá”.

Este es uno de los mensajes que repite machaconamente Daesh en sus redes sociales y publicaciones; en el último número de su semanario “Al Naba” subrayaba la importancia de la yihad (guerra santa) para diferenciarse de los infieles de otras religiones y de los musulmanes que se han “desviado” de la auténtica línea doctrinal, que es la que defienden ellos.

“La yihad distingue a los creyentes en Dios de los mentirosos (…) es decir, quien tiene la intención de llevar armas es para apoyar a Dios y su mensajeros, y decir: “Dios es fuerte y querido”, que apoyará su victoria sin necesidad de personas, pero se ha embarcado en la yihad (…) la yihad es la religión que Dios ha revelado”.

La operación de detención de este individuo fue realizada por agentes del Servicio de Información de la Guardia Civil (UCE-2). El arrestado ha ingresa en prisión.