La Audiencia de Madrid avala que se investigue si Irene Montero utilizó de niñera a una trabajadora de Podemos

La Sala ordena sin embargo que instruya el caso el juez del “caso Neurona” y no ve indicios de delito en el supuesto cobro de costas procesales del partido morado por parte de Pablo Iglesias

Teresa Arévalo, asesora del Ministerio de Igualdad, declaró ante el juez por el "caso niñera" el pasado julio
Teresa Arévalo, asesora del Ministerio de Igualdad, declaró ante el juez por el "caso niñera" el pasado julio FOTO: Eduardo Parra Europa Press

La Audiencia Provincial de Madrid avala que se investigue el “caso niñera”, la supuesta utilización por parte de Irene Montero de una trabajadora del partido, Teresa Arévalo, para el cuidado de su hija durante un mitin en la campaña electoral de las generales de 2019. Pero la Sala obliga a que se instruya como pieza separada del “caso Neurona”, lo que obligará al juez Juan José Escalonilla a asumir la investigación puesta en marcha por el titular del Juzgado de Instrucción número 46 de Madrid, José María Escribano, quien incluso había llamado ya a declarar a Arévalo.

El tribunal también ratifica la investigación de una donación efectuada por Podemos para cursos de formación al proyecto escuela popular Paulo Freire a través del Instituto 25M que dirige Juan Carlos Monedero, que igualmente tendrá que asumir Juan José Escalonilla -el magistrado que investiga la supuesta financiación irregular de Podemos- quien en su día mandó este asunto y el “caso niñera” al decanato para que fueran asignados a otro juez por turno de reparto, al considerar que no tenían nada que ver con el supuesto delito electoral que se investiga en el “caso Neurona”.

Ahora, la Audiencia de Madrid ordena que se investiguen como piezas separadas por Escalonilla, lo que podría acarrear que ambas investigaciones tuvieran que partir de cero.

Pero, sin embargo, los magistrados estiman parcialmente el recurso de la formación morada y aseguran que no ven indicios del supuesto cobro de costas procesales correspondientes a Podemos por parte de Pablo Iglesias, unas diligencias que a diferencia de las anteriores ya fueron archivadas.

En un auto del pasado 29 de octubre al que ha tenido acceso LA RAZÓN, la Sección número 30 de la Audiencia de Madrid sostiene que los hechos denunciados por Mónica Carmona, ex responsable de Cumplimiento Normativo de Podemos, respecto al “caso niñera” -que apuntaban a que Irene Montero habría utilizado Arévalo, actualmente asesora en el Ministerio de Igualdad, como cuidadora de sus hijos mientras participaba en un acto de campaña en Alicante- son “a priori presuntamente delictivos por lo que precisan ser aclarados”.

Ordena “concretar las circunstancias laborales”

El juez Escalonilla investiga precisamente si se pudo cometer un delito de administración desleal. Y la Sala señala la dirección que debe tomar la investigación, en el sentido de “concretar todas las circunstancias laborales” de Arévalo en relación a Podemos, tales como “funciones, tipo de empleo, horario, etc.-” y las “condiciones en las que desempeñara tales funciones” para, una vez esclarecidos esos extremos, “acordar lo que proceda”.

En cuanto a la supuesta apropiación por parte de Pablo Iglesias de las costas procesales en un procedimiento judicial del partido en Pamplona, en el que la parte contraria fue condenada a abonar 7.373 euros por ese concepto a la formación morada, la Audiencia califica de mera “hipótesis” el hecho de que el ex líder de Podemos se hubiera embolsado esa cantidad destinada a cubrir los honorarios profesionales de la defensa del partido en ese procedimiento.

Arévalo negó que hiciera de niñera

“A falta de datos que confirmen que el sr. Iglesias hubiera recibido el importe de tales costas”, subraya la Sala (dado que el mandamiento de pago está efectuado a nombre de la procuradora), y teniendo en cuenta que no consta “que tuviera obligación de reintegrarlo bien a dichos profesionales bien al partido”, los magistrados se oponen a llevar a cabo “una investigación penal prospectiva” contra el ex líder morado. No obstante, como se ha apuntado estas diligencias ya fueron archivadas por el instructor.

El “caso niñera” lo instruye en la actualidad el magistrado José María Escribano, titular del Juzgado de Instrucción Número 46 de Madrid, que intenta esclarecer si Irene Montero pudo cometer un delito de administración desleal al utilizar supuestamente como niñera a Arévalo durante un mitin en Alicante en la campaña de las generales de 2019. Arévalo negó al juez que ejerciera de niñera para la hija de Irene Montero durante esa campaña electoral y explicó que solo la tuvo en sus brazos “unos segundos”, como hicieron otros miembros del equipo de campaña.

Según explicó Arévalo al magistrado, en 2019 era dirigente de Podemos y jefa de gabinete de la entonces portavoz parlamentaria de la formación morada, Irene Montero, pero “no cobraba del partido”, sino del grupo parlamentario, algo que ratificaron tanto la gerente morada, Rocío Val, como el tesorero, Daniel de Frutos.