Los barones advierten a Sánchez de que no aceptarán “presiones” por la financiación

El presidente no liderará la reunión en Ferraz que busca acercar posturas de cara a la próxima reunión en Santiago de Compostela

Los presidentes de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig; Castilla-La Mancha, Emiliano García Page; Canarias, Ángel Víctor Torres; Aragón, Javier Lambán; Navarra, María Chivite; Extremadura, Guillermo Fernández Vara y Baleares, Francina Armengol
Los presidentes de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig; Castilla-La Mancha, Emiliano García Page; Canarias, Ángel Víctor Torres; Aragón, Javier Lambán; Navarra, María Chivite; Extremadura, Guillermo Fernández Vara y Baleares, Francina Armengol FOTO: Chema Moya EFE

El modelo de financiación autonómica lleva caducado desde 2014. La situación de parálisis se ha tornado, si cabe, más insostenible a raíz de la pandemia del coronavirus y ante la inyección de recursos provenientes de Bruselas que habrá que repartir, los territorios comienzan a moverse, tejiendo complicidades que trascienden la ideología. El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, ha iniciado una ronda de contactos en la España periférica para conseguir adhesiones a su modelo de sistema de financiación. Tras lograr antes de agosto el apoyo de la presidenta balear, Francina Armengol, se ha reunido con el de la Generalitat, Pere Aragonès, y con el de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla.

Uno de los puntos claves es el del criterio de la población, que tanto la Comunidad Valenciana como Andalucía necesitan que sea determinante para establecer la fórmula del reparto financiero entre las autonomías en el futuro modelo. Un criterio contra el que se revuelven desde los territorios de la “España vacía” que también van a reactivar sus contactos para no quedar atrás en esta suerte de guerra territorial por la financiación. Castilla y León (PP), Castilla-La Mancha (PSOE), La Rioja (PSOE), Cantabria (PRC), Asturias (PSOE), Extremadura (PSOE), Galicia (PP) y Aragón (PSOE) son comunidades con poca población repartida en un inmenso territorio, en el que financiar y prestar servicios es más caro que en otras regiones más pequeñas con un mayor número de población más concentrada en sus núcleos urbanos. Ante la próxima cumbre que celebrarán el 23 de noviembre en Santiago de Compostela, en Ferraz se mueven y han convocado hoy a sus presidentes autonómicos para intentar fijar una posición de mínimos.

Sin embargo, fuentes de estos gobiernos autonómicos consultadas por LA RAZÓN rebajan cualquier expectativa de la reunión y señalan la dificultad de poner de acuerdo los intereses de todas las regiones socialistas. No es la primera vez que desde instancias superiores, ya sea del PSOE o del Gobierno, intentan mediar para lograr un entendimiento, antes de que la ministra de Hacienda eleve una propuesta concreta. Estas mismas fuentes aseguran que no han recibido “presiones” por parte de la dirección del partido y advierten de que “tampoco las vamos a aceptar”. El pesimismo es tal, que auguran un proceso “largo” para la reforma, en la que vigilarán que “no se privilegie” a ningún territorio, en alusión a Cataluña.

En el Congreso Federal del PSOE de mediados de octubre en Valencia, se eligió al presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, secretario de Política Autonómica del partido y Vara quiere llevar a la reunión en Santiago de Compostela del próximo 23 de noviembre una postura común del PSOE sobre financiación autonómica. Hasta ahora, los socialistas se han limitado a defender un sistema de financiación autonómica “centrado en la ciudadanía” y que tenga en cuenta “el coste real de prestación de los servicios”, como reflejaron en la ponencia marco. La intención es atender las sensibilidades de todas las comunidades autónomas “en base a los principios de suficiencia, solidaridad interterritorial y equidad en la distribución de recursos”.