Correa y Crespo abanderan la confesión ante el tribunal de 17 acusados por la “trama Gürtel” en Boadilla

Sus defensas piden al tribunal que les exima de acudir a la vista oral una vez hayan declarado

Francisco Correa (dcha.), Pablo Crespo (izda.) y el resto de los acusados, en la primera sesión del juicio a la trama Gürtel en Boadilla
Francisco Correa (dcha.), Pablo Crespo (izda.) y el resto de los acusados, en la primera sesión del juicio a la trama Gürtel en Boadilla FOTO: Javier Lizon EFE

Diecisiete de los 25 acusados en el juicio a la “trama de Boadilla” de Gürtel han ratificado hoy ante el tribunal en la primera sesión de la vista oral las confesiones con las que esperan rebajar las posibles condenas de prisión que pide para ellos la Fiscalía Anticorrupción, cuyo relato de los hechos han asumido.

Así lo han puesto de manifiesto, entre otros, los letrados del cabecilla de la red corrupta, el empresario Francisco Correa -para quien la Fiscalía pide más de 76 años de cárcel-, y de su mano derecha, Pablo Crespo (que hace frente a una petición de condena de 64 años por parte de Anticorrupción), como también la defensa del ex alcalde del municipio madrileño Arturo González Panero, “el Albondiguilla”, quienes han solicitado a la Sala que se les exima de acudir al juicio -en el que también está acusado el PP como partícipe a título lucrativo- una vez se haya producido su declaración como acusados. El abogado de Correa, Juan Carlos Navarro, ha dejado claro incluso que el líder de la trama ni siquiera piensa ejercer su derecho a la última palabra.

Los procesados que han optado por cerrar un pacto con la Fiscalía han anunciado igualmente su renuncia a la práctica de cualquier prueba, lo que sin duda aligerará el desarrollo de la vista oral. De los 27 acusados inicialmente, dos de ellos no se sientan en el banquillo -el empresario fallecido Rafael Naranjo Anegón y el ex concejal del PP José Galeote, ingresado en una residencia de Málaga y que ha sido inhabilitado-.

Otra acusada, Carmen García Moreno, ha sido apartada del procedimiento (a falta de que una de las acusaciones confirme la retirada de los cargos secundada por el resto). La administradora de las empresas del Grupo Rafael, que habrían servido de pantalla al Grupo Correa para acaparar adjudicaciones, ya fue absuelta en el juicio por la primera época de la trama de una supuesta falsificación de facturas que ahora también se le imputaba, por lo que Anticorrupción ha decidido retirar su acusación.

Pago de una posible responsabilidad civil

Otro de los que ha plasmado su asunción de responsabilidades ha sido el empresario José Luis Ulibarri, quien a través de su abogado, Cristóbal Martell, ha reiterado su confesión (que ha aportado por escrito) y ha subrayado el pago de las cantidades (con intereses) que se le reclaman por una posible responsabilidad civil, habiendo consignado ya medio millón de euros por los perjuicios causados al Ayuntamiento de Boadilla.

A esa lista de arrepentidos se ha sumado en el último momento el contable de la Gürtel, José Luis Izquierdo, quien según ha anunciado su abogado en la primera sesión del juicio remitió ayer mismo a la Audiencia Nacional un escrito reconociendo los hechos que le imputa la Fiscalía.

Algunas defensas, como la de González Panero -para quien la Fiscalía solicita más de 40 años de cárcel-, han pedido al tribunal que aplique la atenuante de dilaciones indebidas dado que la apertura de juicio oral por esta causa se produjo hace más de cinco años, en julio de 2016.

Entre los procesados que también han ratificado su reconocimiento de los hechos que les imputa Anticorrupción figuran el ex diputado del PP Alfonso Bosch y el que fuera gerente de la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda (EMSV) de Boadilla, Tomás Martín Morales.

Cruce de reproches entre dos abogados

Durante su turno de palabra, la defensa del asesor fiscal de la trama, Ramón Blanco Balín (otro de los arrepentidos), ha reprochado al abogado de otro de los acusados, Jorge Martínez Massa, que haya aportado a la causa hace unos días diversa documentación entre la que se incluye una carta en la que Blanco Balín le instaba a cerrar un pacto con la Fiscalía para lograr una rebaja en sus condenas a pesar de admitir que había que admitir hechos que “no son verdad”. Algo que, en su opinión, vulnera el código deontológico de la abogacía.

En su turno de intervención, el abogado de Martínez Massa ha negado la mayor y ha replicado a su colega que se ha limitado a trasladar al tribunal documentación para intentar rebatir las “falsas acusaciones” que, según ha subrayado, incluye Blanco Balín respecto a su cliente en su confesión. “Solo pone de manifiesto una conversación entre quienes eran socios y amigos” en la que, ha insistido, el cerebro financiero de Gürtel intentó convencerle de que lo mejor era llegar a un pacto con la Fiscalía. “Esta defensa no se defiende filtrando documentación a la prensa”, se ha reivindicado el letrado.

Quien no ha dado el paso de sellar ese pacto con Anticorrupción el empresario Gonzalo Naranjo (hijo del acusado fallecido), cuya defensa sí ha pedido al tribunal que le aparte del procedimiento al entender que los hechos que se imputan al ex propietario de SUFI ya han prescrito (se le acusa de haber pagado una mordida a Correa en 2002).