Policías y guardias civiles plantan cara a la «España insegura»

Protestan ante las delegaciones contra la reforma de la «Ley Mordaza»

Ayer comenzó la primera de las protestas oficiales en las calles del colectivo policial. Policía Nacional, Guardia Civil, policías autonómicas, locales, funcionarios de prisiones y hasta asociaciones de vecinos han logrado dejar a un lado las siglas para unirse contra lo que consideran daña la seguridad de todos los ciudadanos y perjudica gravemente el trabajo policial. Se trata de la reforma de la ley 4/2015 de Seguridad Ciudadana, conocida como la «ley mordaza».

A las 12:00 horas se concentraron ante las delegaciones y subdelegaciones de Gobierno (a las 11:00 en las del archipiélago canario) para tratar de frenar la reforma de esta ley, que contempla algunos puntos «peligrosos» para la seguridad ciudadana como el hecho de que se puedan celebrar manifestaciones de forma «espontánea» sin tener que ser comunicadas, la retirada de material antidisturbio a los agentes de la UIP, que se verán incapaces de frenar los altercados violentos o el hecho de que la palabra de un agente pierda la presunción de veracidad.

«El compromiso de esta concentración es intentar paralizar la reforma manifestando nuestra oposición con una gran representación de la mayoría de las policías englobadas en la plataforma», aseguran. La próxima cita, la más importante, será el próximo sábado, a las 11:30, en la Puerta del Sol.

Los agentes han elaborado un manifiesto donde, con única voz mostraron el «hartazgo que siente la mayoría de los ciudadanos y los policías, de este país, que apuestan por la integridad de la sociedad y del Estado de Derecho». Y es que, advierten de que «la reforma de este texto, pactado en los despachos, no hace sino amenazar la vida diaria de los ciudadanos y dejar desprotegidos a los policías en su trabajo diario».

Esta desprotección afectará a las identificaciones de indocumentados que no podrán durar más de 2 horas, comprometiendo nuestra profesionalidad; a la presunción de veracidad de los agentes, siendo cuestionados solamente por ser policías; al material utilizado para el mantenimiento de la seguridad ciudadana; a la celebración de manifestaciones espontáneas o al corte de carreteras sin previo aviso, y servirá para rebajar las infracciones por tenencia de sustancias estupefacientes en la vía pública».

Apoyando a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado estuvieron el líder del PP, Pablo Casado, y varios miembros del partido.

Casado aseguró que en el PP «no vamos a tolerar ese atropello» porque «sin seguridad no hay libertad», ya que la reforma que perpetra la reforma que pretende el Gobierno va a dejar «completamente vendidos a los delincuentes tanto en la protección de sus familias, de ellos mismos, para combatir el consumo de drogas, etc». Por ello, recordó que si esa reforma se lleva adelante, «nosotros la llevaremos al Tribunal Constitucional».

El líder de Vox, Santiago Abascal, que acudió a la manifestación junto a los diputados Ortega Smith y Macarena Olona, acusó al Gobierno de querer «desarmar a la Policía y armar a los delincuentes». Abascal aseguró que acudía «para apoyar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, pero también para apoyar a los ciudadanos», que «van a ser condenados a la inseguridad y a la violencia» con la nueva norma, «que no es más que una ley de protección de la delincuencia», concluyó.