Sánchez salva los Presupuestos y se ata a ERC y Bildu hasta el final de la legislatura

Las cuentas pasan ahora al Senado y estarán aprobadas “en tiempo y forma” antes de final de año

Pedro Sánchez ha conseguido hoy salvar el trámite parlamentario en el Congreso de los Diputados para aprobar sus segundos Presupuestos. Un proyecto de cuentas públicas capital para el Gobierno, porque es imprescindible para vehicular los fondos europeos provenientes de Bruselas para paliar los efectos adversos de la crisis sanitaria. De este modo, el Ejecutivo consigue la arquitectura presupuestaria para consolidar la “recuperación justa” que viene prometiendo y a la que fía sus opciones de revalidar el poder en 2023. Precisamente, las cuentas públicas a las que hoy ha dado luz verde el Congreso constituyen el pasaporte para que Sánchez pueda agotar el mandato.

Los Presupuestos se aprobaron sin sorpresas, por una amplia mayoría de 188 diputados y 11 formaciones políticas, que durante los días precedentes fueron confirmando su apoyo a cuentagotas. Sánchez ha contado con el apoyo del PNV, ERC, EH Bildu, Compromís, PDeCAT, Más País, Nueva Canarias, PRC y Teruel Existe. Un goteo de apoyos que ha alterado ciertamente el statu quo de las alianzas de la coalición. El PNV apuró hasta el último momento para confirmar su apoyo, que se daba por hecho, pero con la espera se convirtieron en irrelevantes, porque los números ya estaban garantizados con la entente de ERC y Bildu. En Moncloa siguen mirando preferentemente a los nacionalistas vascos, pero estos están perdiendo capacidad de influencia.

Enfrente del Gobierno y su mayoría de la investidura se encuentran los partidos de centro y derecha, que ya se opusieron a las cuentas, presentando proyectos alternativos en las enmiendas a la totalidad. En esta entente, que suma 159 votos, PP, Vox y Ciudadanos tienen a extraños compañeros de viaje como Junts o la CUP e incluso en el trámite de enmiendas han recordado al Ejecutivo su debilidad parlamentaria, aprobando un fondo Covid de 9.000 millones de euros, que el Gobierno ha maniobrado para retirar. Las cuentas pasarán ahora al Senado que los aprobará definitivamente si no incluyen cambios, lo que supone tener las cuentas avaladas “en tiempo y forma” antes de que acabe el año, para entrar en vigor en enero de 2022.