El PP se reorganiza en Cataluña para absorber el voto de Cs

Pasa página de la sombra de Álvarez de Toledo y la nueva figura en alza es Manu Reyes, líder del PP en Barcelona

Manu Reyes, líder del PP en Barcelona, es una figura en ascenso dentro de la organización del partido
Manu Reyes, líder del PP en Barcelona, es una figura en ascenso dentro de la organización del partido FOTO: Miquel González Miquel González / Shooting

Génova pasa también página de la etapa en la que la diputada Cayetana Álvarez de Toledo se convirtió en bandera referente de su política en Cataluña. Los últimos malos resultados electorales han hecho que hasta se especule sobre la posibilidad de que el Partido Popular acabe incluso diluido en una marca blanca.

Pero el PP sabe que no puede renunciar a Cataluña si quiere volver a ser un partido de gobierno y, en una maniobra de supervivencia, han puesto en marcha un plan de reorganización para aglutinar al voto constitucionalista que se fue en su día a Ciudadanos (Cs).

Barcelona y Lérida son dos puntos rojos dentro de la estrategia que sitúa al presidente del PP de Barcelona, y ex alcalde de Casteldefels, Manu Reyes, como figura en ascenso dentro de la organización popular. Si Álvarez de Toledo dimitiera, él ocuparía su escaño en el Congreso de los Diputados.

En los últimos tiempos han surgido plataformas que pretenden aglutinar el voto constitucionalista desde manifiestos o desde los medios, y el dirigente catalán está trabajando para presentar candidaturas en todos los municipios en las próximas municipales. Que el PP remonte posiciones en Cataluña es condición necesaria para que pueda afrontar las generales con garantías. Cuando alcanzaron los 137 escaños en generales, lograron 3 escaños en Barcelona y uno en Lérida. Y estuvieron cerca de conseguir el de Gerona y el de Tarragona.

Dentro de esta reorganización el PP está moviendo la actividad sectorial, y están siendo especialmente proactivos en Lérida, con actividades sobre okupas, relaciones económicas con la Franja de Aragón o carpas distribuidas por todos los barrios cada dos semanas.

Tienen ya agendado el Fórum Rovira Roure, que quieren que sea un espacio de encuentro con la sociedad civil, principalmente empresarios, actos de Navidad con los mayores y actos sectoriales en defensa de la propiedad civil y con mujeres.

El proceso de descomposición de Ciudadanos se está dejando notar también en Cataluña, cuna del proyecto inicial de Rivera. La afiliación al PP está aumentando en Barcelona y en Lérida, especialmente, y la renovación provincial del partido quieren utilizarla también como un revulsivo en esta comunidad autónoma.

Precisamente este fin de semana el PP celebró en León la cumbre de presidentes provinciales, donde reunió a todos los dirigentes que han tomado el mando tras la renovación congresual. Barcelona y Lérida son tan importantes para el PP porque la evolución histórica del voto confirma que cuando el partido ha estado fuerte en Cataluña han sido capaces de obtener muy buenos resultados en estas dos circunscripciones.

Génova sostiene su confianza en su futuro electoral en estas nuevas estructuras territoriales, de las que depende la movilización de las bases. «Somos un partido que ganamos las elecciones por las provincias».

Los congresos han apuntalado a una nueva generación de dirigentes, y a alguno de ellos les darán una proyección nacional. Así, otra figura en ascenso es el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, y que está llamado a erigirse en candidato autonómico una vez que asuma la presidencia del PP en Aragón. Es el único candidato que aspira a este puesto en el próximo congreso regional. Génova quiere auparle a la categoría de otro barón del partido, de su plena confianza y con ese perfil del «nuevo PP», desde la alcaldía.