Don Juan Carlos alega que sigue siendo “jefe de Estado” y goza de inmunidad para no ser juzgado en Londres

La defensa del Rey argumenta que nunca ha residido allí y que solo puede ser juzgado en España. El magistrado inglés tendrá que decidir en primer lugar sobre su inmunidad

El rey Juan Carlos I tenía la primera cita en los tribunales de Reino Unido este lunes, después de que en diciembre de 2020 la empresaria Corinna Zu Sayn-Wittgenstein le denunciara por acoso y por encargar presuntamente a mercenarios que entraran en su casa. La defensa del padre de Felipe VI argumentó ante el Tribunal Superior de Londres que las cortes inglesas no tienen jurisdicción sobre la demanda de Sayn-Wittgenstein, según los motivos a los que tuvo acceso la agencia Efe.

La corte número 13 de la Queen’s Bench Division del Tribunal Superior empezó a examinar este lunes el caso presentado por la examiga del rey, también conocida como Corinna Larsen por su anterior matrimonio. Ésta lleva tiempo denunciando haber sido víctima de un supuesto acoso por parte del exjefe del Estado español y hace unos meses decidió judicializar esta situación en el territorio en el que ella actualmente reside.

El magistrado Matthew Nicklin está a cargo de las dos audiencias judiciales –ayer y hoy– programadas en la corte inglesa, en la que deberá decidirse en primer lugar si Juan Carlos I goza de inmunidad allí. Este paso inicial será determinante porque decidirá si la demanda puede ser analizada por la Justicia inglesa o no. Algo que los abogados de Juan Carlos I han defendido de forma tajante: el rey solo puede ser juzgado en España y, además, nunca ha residido allí.

Larsen acusa a Juan Carlos I de haberla sometido a «acoso» de forma personal y también a través de «agentes» a su servicio. Esas acciones «amenazaron» su seguridad y la de sus hijos, según la demandante. De acuerdo con el argumento de la defensa, el rey tiene inmunidad en virtud de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y de la Ley británica sobre Inmunidad, que hace referencia a la inmunidad de extranjeros. El argumento, firmado por el abogado Daniel Bethlehem y la profesora Philippa Webb, ambos expertos en relaciones internacionales, expone que Juan Carlos I tiene derecho a la inmunidad frente a las cortes inglesas y que, por lo tanto, la corte no tiene jurisdicción en este caso. Mañana será el turno de los abogados de Corinna Larsen que tendrán que exponer sus motivos para que la demanda siga adelante y la causa sea, al menos, estudiada allí.

Además de presunto acoso, en la demanda se aborda un pago de 65 millones de euros (76 millones de dólares) que el rey hizo presuntamente a Corinna Larsen, como parte supuestamente de un dinero que el difunto rey de Arabia Saudí había enviado a una cuenta bancaria en Suiza vinculada con una fundación con ventajas fiscales con sede en Panamá, y cuyo beneficiario era Juan Carlos I.

El pasado enero, Larsen declaró como testigo, a través de videoconferencia desde una corte inglesa, en un juicio celebrado en Madrid contra el comisario español José Villarejo. En esta declaración, la empresaria avaló la versión del comisario y aseguró que recibió reiteradas amenazas por parte del exjefe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Félix Sanz Roldán. «Por supuesto me aterrorizó, aterrorizarían a cualquiera. El hecho de que el jefe de seguridad viniese a visitarme a Londres ya era bastante escalofriante», afirmó.

A Larsen la defienden los abogados Jonathan Caplan QC y James Lewis QC, mientras que Juan Carlos buscó los servicios de Clifford Chance.