Dos guardias civiles se arrojan a un lago helado para salvar a un perro

Tras despojarse de sus uniformes y sin trajes térmicos, lograron sacar al can del embalse

Dos agentes de la Guardia Civil, pertenecientes al puesto de Canfranc, se han arrojado a las aguas heladas de un embarse de la zona con el fin de salvar a un perro que se había caido y llevaba mucho tiempo con riesgo de ahogarse. Los agentes, sin trajes térmicos, no han dudado en despojarse del uniforme y salvar al can. Para ello, valiéndose de un palo tuvieron que romper diez metros de hielo, según han informado a LA RAZÓN fuentes de la Benemérita.

Alrededor de las 11:00 de la mañana se recibió un aviso en el puesto de Jaca (Huesca) indicando que un perro se había caído en una zona de embalse con agua helada. La patrulla de Canfranc llegó al lugar y no dudó ni un segundo: los agentes se metieron en el embalse, tras despojarse de los uniformes, ya que el perro llevaba mucho tiempo dentro del agua.