La Fiscalía Suiza archiva la causa por la donación de 65 millones de Don Juan Carlos a Corinna

El fiscal Bertossa concluye que no se han establecido vínculos suficientes entre la cantidad recibida de Arabia Saudí y los contratos por el tren del AVE a la Meca, para procesar a Corinna Larsen

La Fiscalía Suiza ha cerrado este mismo lunes la investigación sobre la Fundación Lucum en la que se indagaba en la donación de 65 millones de euros realizada por Arabia Saudí al rey supuestamente en concepto de comisión por el contrato del AVE a La Meca. En esta causa, Juan Carlos I no figuraba como investigado formalmente, si bien sí lo estaban Corinna Larsen y los dos gestores Arturo Fasana y Dante Canónica por blanqueo de capitales. Todos ellos han quedado fuera del caso -que se abrió en 2018-, después de que el fiscal a cargo, Yves Bertossa haya dictado el auto de archivo. Con el inminente cierre del proceso contra el rey también en España por parte de la Fiscalía del Tribunal Supremo (que todavía tiene que recibir datos del país helvético), al padre de Felipe VI solo le queda aclarar si se disputará la batalla judicial en Londres en la que Larsen le ha demandado por acoso.

El motivo del cierre ha sido la falta de vínculos suficientes para establecer que la cantidad entregada por el rey Abdalá de Arabia Saudí y la celebración de contratos de alta velocidad estuvieran relacionados. No obstante, Bertossa sí apunta a que existió “deseo de simulación” por parte de los investigados. Así lo aclara un comunicado oficial de la propia Fiscalía suiza en el que se aclara que se ha impuesto una multa de 50.000 francos suizos (unos 48.000 euros) al banco donde estaba abierta la cuenta que recibió el dinero, Mirabaud & Cie SA, por no haber informado de los movimientos de tales cantidades; y, además, las costas del procedimiento, 200.000 francos (191.974 euros), correrán a cargo de los demandados.

La investigación, iniciada hace 3 años a raíz de la publicación de unos audios del comisario José Manuel Villarejo, tenía bajo la lupa la estructura societaria (Fundación Lucum) que Arturo Fasana y Dante Canónica crearon para Don Juan Carlos en Panamá y que recibió en 2008 un importe de 100 millones de dólares (esos 65 millones de euros). Este dinero fue, posteriormente, desviado a una cuenta a nombre de Larsen algo que ella justificó ante el propio fiscal como una donación por el amor que el rey le tenía.

En el escrito hecho público, Bertossa no deja fuera de culpa a los investigados, sino que expone que hay indicios de “sospecha” sobre que estas comisiones “se habrían ocultado parcialmente en cuentas bancarias en Suiza”. Pero no ha conseguido atarlos lo suficiente.

El análisis de los hechos ha establecido que Juan Carlos I recibió el 8 de agosto de 2008 en Lucum (a través de la cuenta abierta en Ginebra, Mirabaud & Cie SA) el dinero de Arabia Saudí y, a partir de ahí, se hicieron diferentes pagos a Larsen en efectivo de 1.895.250 dólares y otras transferencias de 5 y 2 millones de dólares procedentes de Kuwait y Bahrein. Pero, aclara, “no todas estas transferencias fueron suficientemente documentadas por los acusados”.

En esta cronología de hechos, la Fundación se cerró en 2012 con un saldo aproximadamente de 65 millones que, entonces, fueron transferidos a una cuenta en Bahamas de una empresa de vivienda propiedad de Larsen.

Las pistas que ayudaron en la investigación

Las cantidades de dinero, el origen de los bienes y la falta de documentación adecuada que justificara estas trasferencias de supuestas donaciones sucesivas -primero del rey de Arabia Saudí a Juan Carlos y luego de éste a la empresaria alemana- constituyeron el itinerario de indicios para el recorrido que han hecho los investigadores. Sin embargo, no hay vínculos suficientemente acreditados para vincular unos hechos con los otros.Ante la falta de pruebas claras, Bertossa opta por este archivo dejando fuera a los investigados.

Por el momento, en España las tres líneas de investigación que la Fiscalía del Tribunal Supremo mantiene abiertas continúan adelante, incluidas las relativas a los contrato del AVE a La Meca, aunque la intención es que eventualmente terminen también en archivo. De hecho, el próximo 17 de diciembre se cumplía el plazo de una de ellas, pero la Fiscal General del Estado, Dolores Delgado, decidió prorrogarla (a instancias de los investigadores) otros seis meses, hasta junio de 2022, porque faltan algunos flecos. En concreto los relativos a unos datos fiscales de Don Juan Carlos que el fiscal suizo debe enviar sobre los años 2014 y 2015. Hasta que estos documentos no lleguen los fiscales, liderados por el teniente fiscal Juan Ignacio Campos, esperarán para cerrar el caso.

La decisión está tomada y, si nada cambia, el Ministerio Público no presentará querella contra el monarca. La prórroga no pretende agotarse, pero sí se espera que al menos se utilice hasta después de navidad, según las fuentes fiscales consultadas.

Larsen sigue acusando

Por su parte, Larsen ha difundido un comunicado tras la decisión en el que defiende que su “inocencia era evidente desde el principio” y que este episodio ha “servido para dañar aún más mi imagen en el marco de la campaña continua de desprestigio contra mi persona por parte de cientos de intereses españoles”.

Además, la empresaria acusa a los “infractores” que dice que no han sido investigados y que “les ha dado tiempo para ocultar sus actividades”. Entre tanto, ella ha comenzado otra andanza judicial en Londres donde ha demandado al rey por acoso.